
Chile se prepara para recibir decenas de nuevos data centers destinados al cloud y la inteligencia artificial. Proyectos de hasta 100 MW, nuevas subestaciones, líneas eléctricas y cientos de toneladas de combustible revelan el costo material de una infraestructura que suele parecer invisible. Mientras varios proyectos consultan si deben ingresar al SEIA, crece el debate
