
Por primera vez en su historia, el gobierno de Francia activó un plan Orsec (Organización de la Respuesta de Seguridad Civil) concebido para enfrentar desastres naturales o accidentes industriales. Es la respuesta al tercer agudo fenómeno climático registrado este año y nunca antes padecido: temperaturas que superan, en algunas regiones, los 40 grados.














