
La advertencia de la Contraloría General de la República sobre el reajuste al sector público abrió una grieta que va mucho más allá de una discusión técnica. Lo que comenzó como una observación fiscal terminó convirtiéndose en un debate político de alto voltaje, que expone una tensión de fondo en el Estado chileno: ¿dónde termina la fiscalización y dónde comienza la






