
Luego de que el Departamento de Estado hizo público que devolvió al embajador de México, Roberto Lazzeri, la carta de “cese y desistimiento” que el gobierno mexicano envió a inicios de semana a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California –donde han muerto cuatro mexicanos–, la embajada de México en Estados Unidos reaccionó de inmediato.











