
La incursión ocurre tras la ola de explosiones de bípers y walkie talkies de Hezbollah en Líbano a mediados del mes pasado, y luego de dos semanas de intensos ataques aéreos en los que han sido eliminados varios comandantes del grupo, entre ellos su máximo líder, Sayed Hassan Nasrallah, además del asesinato de unos mil civiles y el desplazamiento de un millón de personas,














