
La prosperidad económica del sargento del Ejército Cristián Alejandro Díaz Silva (42) parecía envidiable para sus compañeros de la Segunda Brigada Acorazada “Cazadores” en Pozo Almonte, Tarapacá. Viajes frecuentes a Santiago, vehículos de alta gama y un tren de vida difícil de sostener con un salario militar de $1.500.000. Pero detrás de esa fachada de éxit













