El 8 de enero recién pasado el Ministerio de Desarrollo Social dio a conocer los resultados de la Encuesta Casen, relativos al año 2024. Ese estudio es el más serio y más completo que se realiza en Chile en el campo de la medición de la pobreza.
“Es lamentable que el poder judicial de este país no funcione para la gente pobre”, dice con desaliento Sandra Vergara, presidenta de la Unión de Campamentos Placillanos, a raíz de uno de los tantos desalojos de familias desposeídas que - sin otra alternativa para sobrevivir - se habían tomado una propiedad particular en Valparaíso.
El Chile plebeyo enfrenta la vida con dignidad y con pudor, pero no tiene muchas esperanzas en que su situación vaya a mejorar o en que la situación de sus hijos vaya a ser muy diferente a la de ellos mismos.
La fotografía estadística que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el 11 de agosto de 2025, correspondiente a la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2024, vuelve a dejar en evidencia una realidad persistente: Chile es un país profundamente desigual
Observatorio Niñez Colunga estima que, si se consideran las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza, se triplicaría la cifra de niñas y niños que, según reporta la cifra oficial, viven en situación de pobreza, lo que evidencia privaciones no detectadas por la medición vigente.
Un 22.3 % de pobres implica que casi uno de cada cinco chilenos lo son. Eso explica los 2.4 millones de personas que trabajan en el sector informal, los 900 mil desocupados, los 300 mil jóvenes que no estudian ni trabajan y los miles de mujeres que no pueden salir al mercado del trabajo.
Chile ha sido uno de los países de América Latina con mayores avances en programas sociales para personas en situación de calle, sin embargo, aún enfrenta grandes dificultades para brindar una solución permanente en el tiempo, una de ellas es la falta de registros. Felipe Estay, director del Centro de Investigación e Incidencia para la Superación de la Situación de Calle
Hace largo tiempo que la ciudadanía viene demandando que un primer paso debe ser una equitativa distribución de las riquezas del país – según el esfuerzo y disposición de cada cual – entre todos y cada uno de los chilenos, asegurando una sociedad justa y solidaria. La igualdad es la mayor urgencia en el Chile de hoy.
Ante la tibia reacción de La Moneda, que no genera empleos formales ni construye viviendas en número suficiente, las actuales circunstancias no favorecen en nada a los excluidos, los marginados y los defraudados, que van en aumento progresivamente.
Según la última información registrada por el diario Pulso, la tasa de pobreza en Sudamérica varía significativamente entre los países de la región. Los estudios presentados muestran un panorama preocupante para algunos países, destacando el caso de Argentina, que encabeza la lista con un 52,9% de su población viviendo en condiciones de pobreza.