
Durante décadas, Chile discutió quiénes fueron —psicológicamente— los ejecutores de la represión estatal en dictadura. En tribunales, informes de verdad y debates públicos se enfrentaron hipótesis morales e históricas: ¿fanáticos ideológicos?, ¿soldados obedientes?, ¿hombres desbordados por el contexto?, ¿personalidades especialmente predispuestas a la violencia? La











