
En ciertos círculos de uniformados —en retiro y en servicio activo— se respira un aire de reivindicación. Algunos comentan, sin demasiada discreción, que “por fin llegó su momento”. Sienten que el péndulo de la historia vuelve a su favor y que esta vez nadie los cuestionará. La percepción de respaldo político absoluto funciona como combustible. Y cuando ese combustible se














