Debate

Fernando Atria y la regla de los dos tercios en la Convención Constitucional

Fernando Atria, ex-militante del Partido Socialista durante casi una década (2010-2019), precandidato presidencial y precandidato a diputado por el PS, iniciativas ambas que no fructificaron, ahora miembro del FA es convencional constituyente independiente por el distrito 10 en la Convención Constitucional (CC) en un cupo cedido por Revolución Democrática (RD) . Abogado constitucionalista ha votado recientemente en la sub-comisión de Reglamento de la CC ratificando la regla impuesta a la Convención sobre votaciones de leyes constitucionales para las cuales se exige tener una mayoría de dos tercios en el Pleno de la CC para ser aprobadas[i]. Atria votó también en contra la propuesta de referendos dirimentes para propuestas de normas que solo alcanzaren 60% (3/5).

Su opinión, dice él, refleja la posición del FA sobre esta materia,  ha sido compartida entre otros por el constituyente del Colectivo Socialista Maximiliano Hurtado además de otros convencionales de la Derecha tales como la Sra. Cubillos, Fuad Chahin (DC).

Según Atria, “…eliminar esa regla (de los dos tercios) solo produciría “un hashtag o una avalancha de likes“, mas ningún efecto concreto para la Convención”. Atria se refiere aquí al hecho que a la CC solo se le permite trabajar y producir una Constitución en el marco que le fijó la ley, originada como se sabe en el acuerdo del 15 de Noviembre de 2019 que salvó al gobierno de su caída y encontró una salida dentro del marco del “Estado de Derecho”[ii] para la defensa irrestricta del actual sistema. Por lo que se vé, el señor Atria está perfectamente de acuerdo con eso.

Consultado sobre si consideraba una irresponsabilidad impugnar el quorum de los dos tercios, él ha dicho: “La discusión misma no es en sí irresponsable, tiene todo el sentido que se discuta porque es una cuestión que va a ser importante en el proceso constituyente.” De manera que a Atria no le molesta que se discuta. Le preocupa eso sí que hipotéticamente la norma sea aprobada reconociendo así justamente lo importante que es en dicho proceso. ¡Y cómo es de importante! agregamos nosotros.

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Para que no queden dudas de lo que dice, Atria agrega: “El hecho de intentar poner en el reglamento una regla distinta que la regla constitucional es fútil, porque la verdad es que, en rigor, haya o no haya una regla en el reglamento, la regla constitucional va a primar y se aplicará igual. La pretensión de incluir en el reglamento una regla distinta -que según las distintas propuestas ha ido cambiando entre mayoría, 3/5, 4/7- tiene más sentido de hacer un gesto político que de pretender cambiar las reglas del proceso constituyente. Esas reglas creo que es claro que no pueden cambiar por decisión unilateral de la Convención.”. Y lo refrenda diciendo:

“Pretender que la Convención puede cambiar unilateralmente esa regla no corresponde a lo que la Convención puede hacer. Entrar en esa discusión es un riesgo para el proceso constituyente… un riesgo para la legitimidad y la estabilidad del proceso”.

Aunque Atria no nos explique en que consiste dicho riesgo de legitimidad y estabilidad ya lo podemos imaginar: puede que esto no lo acepte la Derecha y esta decida terminar con un proceso de ejercicio democrático que no le interesa en absoluto. Y así, tengamos ya no solo como hoy los militares en la calle y toque de queda, sino además los tengamos gobernando nuevamente en un gobierno dictatorial. Total, la Derecha siempre puede optar por este recurso, tal como lo sugiere hoy Bolsonaro y parte de las FFAA en Brasil, frente a la perspectiva de ser acusado constitucionalmente y perder la elección contra Lula el próximo año.

La idea de hacer reformas al sistema de manera “gradual y pacifica” precisamente utiliza este argumento: no hagamos muchas olas que puede venir el hombre del saco. Hagamos todo lo que los ricos acepten. Pero no más. No podemos. La misma cantinela de la Concertación y sus cambios “dentro de lo posible”. Lo único que sí cambió en los gobiernos de esta última fué el grado de aceleración de la aplicación bruta de los dogmas sagrados del neoliberalismo. Esta ilusión de los cambios graduales, demostrada como tal por la Historia contemporánea es la que anima la filosofía de la Socialdemocracia, a la cual el señor Atria, el Frente Amplio y su partido dominante Revolución Democrática(RD) adscriben plenamente. En esa misma línea de defensa irrestricta de la “institucionalidad”  el FA y su candidato presidencial Gabriel Boric nos dicen ahora que el Banco Central -que acaba de decretar un aumento de las tasas de interés – es “un organismo independiente y serio”, a pesar que todo el mundo sabe que la filosofía que lo anima es monetarista conforme el credo neoliberal[iii]. Véase la conformación de su directorio como confirmación. Un organismo que de autónomo tiene tanto como el Tribunal Constitucional.

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La verdad es que en ningún país del mundo donde ha gobernado la Socialdemocracia se ha terminado con la explotación de los trabajadores. Simplemente porque ellos nunca han pretendido terminar con el Capitalismo. Ejemplos sobran, como este reciente de España: mas de un cuarto de la población española está en la pobreza y más de 600.000 españoles hacen fila cada día para recibir comida[iv]

Volviendo a Fernando Atria y sus declaraciones, digamos que a pesar de ser el un experto en constitucionalidad no quiere referirse al hecho de aceptar  ahora  una CC aparentemente encargada de escribir una nueva Constitución, no tenga poder para definir como se vota.  Sucede que el propio Atria en 2013 participó en la fundación del movimiento “Marca AC” que llamaba a una Asamblea Constituyente cuando pertenecía a la “corriente de izquierda” del PS.  Como nos cambia la vida señor Atria!.

Al señor Atria también le parece que la idea de algunos convencionales constituyentes de cambiar la regla de ⅔ en las votaciones le daría ilegitimidad a la CC además de constituir un riesgo para la estabilidad del país. No señor!,  lo que constituye una verdadera falta de legitimidad es negar a los constituyentes el poder decidir libremente como se debe votar. Y el riesgo de estabilidad, tan caro al señor Atria y a nuestra clase dominante – su estabilidad claro está – no se perderá por esta iniciativa de los convencionales sino que cuando se termine de descubrir este gran engaño de maniatar los acuerdos de los 155 . Ahí si es posible que la estabilidad se rompa definitivamente y los trabajadores se terminen de cansar de sus opresores.

Atria entra derecho en los intereses políticos que lo mueven cuando justificando aún la regla de los dos tercios nos dice:

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“…Además, esa es una regla cuyo sentido político cambió radicalmente el 16 de mayo, porque cuando fue exigida por la derecha en la negociación del 15N, tenía sentido al reconocer a la derecha un veto a los contenidos de la nueva Constitución. Yo dije desde el 16 de noviembre que, a pesar del sentido que tenía, era una regla aceptable porque era solo un veto desde una hoja en blanco, para impedir que ciertos contenidos llegaran a la Constitución, pero no para mantener en rigor reglas constitucionales, como lo que ocurrió en los últimos 30 años. Después del resultado de la elección, esa regla no puede ser entendida así, porque no protege un veto de la derecha: la derecha no tiene el tercio necesario para vetar. Entonces, seguir insistiendo en impugnar los dos tercios, como si no hubiera pasado nada importante el 16 de mayo, es no leer lo que está pasando alrededor de uno”.

El señor Atria no quiere hacer pasar gato por liebre.  Antes del 16 de Mayo tambén tenía sentido rechazarla señor Atria, porque hoja en blanco o no como reconoce, la Derecha podía impedir que nuevos contenidos – o sea cambios profundos – llegaran a la nueva Constitución.

Y después del 16 de Mayo, cuando la Derecha perdió el veto de tener un tercio para impugnar lo que quisiera, también tiene mucho sentido hacerlo. Porque la Derecha no tiene nominalmente el tercio es verdad. Esto, sumado a la debacle de la Lista del Pueblo en la CC,  entrega a las fuerzas de “centro” por darle algún nombre a aquellas y aquellos  agrupados en las votaciones con el FA, la fuerza de poder decidir cuan profundos o no serán los cambios en la nueva Constitución. Y en ese sentido los dos tercios le parecen a Atria una cosa “razonable”. Claro! Razonable para los intereses del FA, la fuerza política mejor posicionada en la CC.  Ellos han tenido justamente la fuerza y habilidad política para hacer elegir la Presidenta y vice-Presidente de la CC. Ellos han permitido la presencia del señor Arancibia en la Comisión de DDHH. Ellos han votado por la mantención de la regla de los dos tercios en la sub-comisión que discutió el tema y seguramente lo confirmarán con su voto en la plenaria de la CC.  Ellos se han separado del PC – oficialmente su aliado – para votar varias veces dando a entender que quieren marcar los tiempos. Y  veremos cual será su posición final sobre la propuesta de la regla del 60% y plebiscitos dirimentes cuando no se consigan los dos tercios para aprobar algún artículo, indicación a la que el señor Atria ya se opuso, junto a conspicuos miembros de la Derecha oficial como la Sra. Cubillos, o el DC señor Chahin y como no podía ser de otro modo, también un infaltable miembro del Colectivo Socialista, el señor R. Montero.

Interesante decir entre paréntesis sobre la votación en sub-comisión de esta propuesta. La Derecha en verdad es de “geometría variable”. Tiene fuerza ideológica suficiente para encontrar apoyos siempre en la clase media. Cuando lo necesita, cuenta con el voto de demócracristianos y socialistas y de pasada como en este caso la gente del FA. Cuantas veces no hemos visto esto en el Parlamento? Así se consiguió el fatídico acuerdo del 15N.

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Atria y el FA por esto, no tienen cualquier interés político en impugnar la regla de los dos tercios. Los deja a ellos en buena medida con el poder de decidir cuan profundos o no serán los cambios constitucionales. Veremos esto muy probablemente cuando se discuta el articulado de la Constitución, del cual todavía no hay nada.

De manera que el señor Atria tiene razón en un punto: efectivamente cambió el sentido político del uso de los dos tercios después del 16 de Mayo. Ahora lo usarán el FA y quienes terminen con ellos asociados. Es posible por eso que tendremos en general una Constitución al gusto de la Socialdemocracia. Es posible, pero no sabemos que tan probablemente esto ocurra. Porque habrá que esperar por la elección Presidencial, un factor que puede ser muy importante en el éxito o fracaso de la CC. Porque de ganar Sichel la Socialdemocracia tendrá muchos más problemas para hacer aprobar su Constitución. Claro, ahí también nos dirían que no fue posible hacer las transformaciones deseadas a pesar de sus enormes esfuerzos por cambiar las cosas. Y volveremos al neoliberalismo y a su sistema capitalista el cual sale reforzado de la crisis (crisis para quien?) a pesar del virus: los ricos más ricos, la economía “creciendo” (léase las ganancias de las grandes empresas”) encima del 5%, el comercio aumentando su riqueza al ritmo del alza de los precios de los productos básicos, y los pobres a seguir ahora todavía más pobres. Y lo peor, sin esperanzas.

 

 

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Por Patricio Serendero

[i]     Las declaraciones de Atria están tomadas del sitio pauta.cl del 29/8/2021

[ii] Como ya lo explicó un comentarista en este diario, tal estado de Estado no existe en Chile. Su Constitución no ha sido generada por el Pueblo, el constituyente original.

[iii]   La corriente económica del Monetarismo, credo de los mal llamados neoliberales propone como fundamental en el desarrollo económico la oferta de dinero y su control como elemento esencial de las políticas fiscales.

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[iv]   Articulo  “Liberación de tarifas de luz en España provoca polvorín social”, El Clarin 29/8/2021

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  1. Margarita+Labarca Goddard says:

    Totalmente de acuerdo con lo que plantea el autor. Por supuesto que se puede cambiar la regla de los 2/3, porque la Convención es la representante del constituyente originario, el pueblo soberano de Chile. Ningún órgano de gobierno le puede fijar normas al constituyente originario. El señor Atria sabe perfectamente que eso es así, pero trata de engañar a la gente. Ya basta que en Chile se sigan aplicando los principios de la socialdemocracia y, peor todavía, se continúe obedeciendo al miedo,
    Patricio Serendero, no te ubico, ¿Quién eres?

  2. Margarita+Labarca Goddard says:

    Totalmente de acuerdo con lo que plantea el autor. Por supuesto que se puede cambiar la regla de los 2/3, porque la Convención es la representante del constituyente originario, el pueblo soberano de Chile. Ningún órgano de gobierno le puede fijar normas al constituyente originario. El señor Atria sabe perfectamente que eso es así, pero trata de engañar a la gente. Ya basta que en Chile se sigan aplicando los principios de la socialdemocracia y, peor todavía, se continúe obedeciendo al miedo.
    Siempre me dicen que mis comentarios están duplicados, pero eso es totalmente falso
    Patricio Serendero, no te ubico, ¿Quién eres?

  3. En este momento , los 2/3 no tienen la importancia que tuvieron al nacer (no permitir los cambios) porque el 80% de la CC ha dicho QUE QUIERE LOS CAMBIOS. Si es cierto ó no , está por verse porque la socialdemocracia teme más a la IZ que a la DERÉ y en cualquier momento , se llega a los 2/3 con la intención naciente , como ahora de reafirmar los 2/3. Por otra parte , no creo que el pueblo tenga vocación de izquierda pero este es otro tema.

  4. Felipe+Portales says:

    De Atria nada puede sorprender. El fue partícipe de la “cocina” del 15 de noviembre y señaló en ese momento que los dos tercios no tenían importancia alguna, puesto que lo que no se aprobase con dicho quórum en la Convención, pasaría después a ser materia aprobable por mayoría absoluta en el Congreso…
    Luego, en abril pasado, postuló la idea de los plebiscitos dirimentes (como en Sudáfrica), para materias que alcanzaren mayoría, pero no dos tercios…

    Desgraciadamente señor Vallega, dicho quórum sigue siendo fundamental (¡si no!, ¿qué le “costaría” cambiarlo en el Congreso a las dos derechas?) porque le permitirá a las dos derechas que han aprobado TODO por consenso (¡incluso la actual Constitución suscrita por Lagos y todos sus ministros en 2005!) en los 30 años, conservar la minoría suficiente (más de un tercio) para condicionar el texto de la Constitución futura. ¡Nada menos!

  5. La regla de los 2/3 fue impuesta por la derecha para vetar los cambios democráticos; sin embargo, después de los resultados obtenidos en las elecciones a constituyentes, es irrelevante, dado que la derecha no logró el tercio para obstruir, ni aún sumando “las dos derechas”, porque ello es insumable ¿puede acusar a Baradi de derecha porque salió por el PS?. La principal prueba de la irrelevancia de regla de los 2/3 será la aprobación del Reglamento, pasando esa valla, se podrá demostrar que si es factible elaborar una Constitución conforme a la voluntad mayoritaria reflejada en ella.
    Por otro lado, es una cobardía moral escribir con pseudónimo para emporcar a un constituyente, como lo emporca los sectores más cavernarios de la derecha fascista (que le han sacado que defiende la educación pública, pero tiene a su hija en un colegio particular), confundiendo al enemigo. Se tratara, sin duda, de un ex camarada y hasta pariente de él, porque no hay peor astilla que la del propio madero. La sra. Labarca también destila mala leche, “Atria trata de engañar a la gente”, ¿alguna vez se la jugó por una nueva Constitución? También Portales, usa frases arteras “fue participe de la cocina del 15 de noviembre”, y sin la “cocina”, ¿estaríamos donde estamos? La historia a veces pasa por “serenderos” inéditos pero que El recuerda frases de Atria antes de la elección a los constituyentes, pero oculta sus propias frases de mal agüero publicadas poco antes, entonces aparece ahora suelto de raja queriendo pautear a los constituyentes desde una posición “más allá del bien y del mal” absolutamente cínica.

    • Patricio Serendero says:

      Señor Marcelo: el único que no coloca su apellido aquí es Usted, si acaso no es un bot.
      No creo haber emporcado a nadie. Apenas intento clarificar la ideología del señor Atria, ideología que defiende el Capitalismo, contra el cual, le confieso, estoy decididamente en contra.

  6. Sr. Serendero, para analizar “la ideología del señor Atria” tiene que irse a las fuentes, a sus libros sobre los derechos sociales y estudios constitucionales, no quedarse con los tuis, ni a las frases fuera del contexto global de la Convención, ni a los videos de convencionales que lo filman para funarlo, como lo hace la derecha. Tiene que evaluar su trayectoria con más rigor y no con la frivolidad y argumentos falaces para crear falsas realidades atribuyéndole, de manera torcida, frases que nunca ha dicho: “no hagamos muchas olas que puede venir el hombre del saco. Hagamos todo lo que los ricos acepten”, procedimientos típico de fake news, que la gente desinformada pero de buena fe puede creer. ¿Qué pasaría si alguien pusiera en su boca palabras que ud. nunca ha dicho? Si está honestamente contra el capitalismo también debería recelar de los procedimientos arteros del capitalismo, entre ellos, la infamia con publicidad.

  7. Felipe+Portales says:

    El “valiente” de Marcelo, que no es capaz de colocar su apellido recurre a lo típico cuando no se tiene argumentos: Tratar de descalificar a quienes no piensan como él. El punto, anónimo Marcelo, es que es público y notorio que el señor Atria participó como especialista del FA el 15 de noviembre cuando se “cocinó” el acuerdo antidemocrático de los 2/3 y para justificarlo planteó la peregrina idea de que lo que no alcanzase a obtener por los dos tercios, pasaría a ser aprobado por mayoría por el Congreso Nacional posterior. Esto ha sido posteriormente reconocido por moros y cristianos como absurdo, porque podría llevar al extremo que se acordasen algunos pocos artículos constitucionales por dos tercios, y la mayoría de los temas propiamente constitucionales (derechos humanos, características de los poderes públicos, génesis de las leyes, etc.) fuesen aprobados por un Congreso posterior por mayoría absoluta. Esto cualquiera puede verlo en la entrevista de youtube de La Clave del 15 de noviembre de 2019 efectuada por Fernando Paulsen a Fernando Atria.
    Por otro lado, acompaño el texto de la entrevista de “EL Mercurio” a Fernando Atria de abril de este año en que sostuvo: “Cuando haya mayoría pero no 2/3, se debería plebiscitar (la materia específica). Eso evitaría que la discusión se trabara” (18-4-2021). Algo que ahora ya no mantiene. Es decir, el señor Atria no tiene ninguna seriedad y con su inepcia o volubilidad está en la práctica a favor del poder de veto (con el tercio) de las dos derechas (que no incluyen al independiente Baradit; que sigue estando contra el fraude de los dos tercios).

  8. Es vergonzoso , lo palnteado por Atria, de donde viene a poner condiciones que el 80% de los Chilenos vencimos a la Ultraderecha , no me venga aca con temores de ingobernabilidad , de donde saco esta brutalidad , al parecer sigue en comunicacion con los Socio Listos , que quieren seguir con lo mismopo que los chilenos rechazamos , economia liberal , que ha costado tanto dolor al pueblo de Chile , muertos por falta de ayuda , salud de pobreza , condiciones economicas pauperrimas ..
    Señor Atria , ubiquese y diga claro que aun no esta fuera de los Socio Listos… horrible , es un Mesirable…

  9. Sr. Portales, más que descalificar a alguien por descalificarlo sólo intentaba mostrar las inconsistencias del argumento y el recurso a la falacia patente en el artículo, amén de la ojeriza destilada contra la persona de Atria que refleja una rivalidad fundamentalista. Sin embargo, creo que hay una discrepancia de fondo con su análisis. Desconozco si Atria participó en el acuerdo del 15 de noviembre, pero aún si hubiese participado, la regla de los 2/3 fue una imposición de la derecha como condición para aprobar el plebiscito. Los firmantes, aceptando el riesgo que significaba lo firmaron. Mirados los acontecimientos con la perspectiva del tiempo (que es la única que tenemos, porque no somos “profetas”), ¿fue buena o mala esta “cocina” que permitió al 80% de los chilenos aprobar el proceso constituyente? Creo que nuestro juicio debe ponderar la eficacia política que tuvo este hecho. El hecho duro e indesmentible es que quienes impusieron esa regla para vetar fueron derrotados en un verdadero “terremoto político” para la derecha y hoy día MÁS DE LOS 2/3 de los constituyentes representan, dentro de su diversidad, a fuerzas democratizadoras de la sociedad chilena, con imperfecciones humanas es claro, como las que tenemos todos. Por tanto, ya no es un problema político sino de aritmética elemental con la que hasta un niño de primero básico sabría reconocer que la derecha (37 o 40 miembros) es minoritaria en una convención de 155 representantes ¿Fue buena o mala la “cocina”? Tal vez a ud. no le gusten los bocados que produce (hoy sólo en fase de debate), y en esto esteremos tal vez en desacuerdo, pero yo los estoy disfrutando y creo que el primer fruto grande será la aprobación del Reglamento, que hará caer todas las aprehensiones y suspicacias de quienes se escandalizan con estos cocimientos. Por otro lado, las opiniones de Atria (que no son verdades de fe como las entendería un fundamentalista) hay que contextualizarlas en los tiempos políticos en que se pronuncian; y si estos tiempos cambian, forzoso es que cambien las opiniones sobre temas opinables. Ud. cita opiniones del 18 de abril, anteriores a las elecciones de mayo, donde aún había incertidumbre de los resultados, pero cambiado el escenario, ¿por qué no cambiar opiniones? Por lo demás, todos tenemos, a menudo, opiniones imbéciles, yo mismo las digo, pero las asumo, ¿por qué Atria, que es solo un actor más del proceso, no podría haber dicho o decir en el futuro opiniones imbéciles? Ud mismo “profetizó” de modo categórico que la convención constituyente no sería “ni constituyente ni democrática” (artículo publicado el 5 de mayo pasado en varios medios), creo que es una de las opiniones más imbéciles vertidas en esta discusión, ¿opinando lo mismo, después del cambio de escenario? De ser así, creo que no nos vamos a entender nunca. No obstante esta opinión imbécil u otra que Ud. pueda emitir, no empaña su obra como historiador o sociólogo, que es lo que va a trascender y sería temerario decir, como ud, dice de Atria, “Portales no tiene ninguna seriedad”. Del mismo modo, creo que lo que trascenderá a la posteridad no serán los “cocineros” sino el resultado de la Convención: la primera constitución elaborada con una importante participación ciudadana, paritaria, con pueblos indígenas y las diversidades que anhelan una sociedad, no perfecta (porque tal sociedad no existe), pero si mejor a la heredada por la dictadura. Mis deseos de que siga escribiendo sus buenos libros de historia con la serenidad que da la perspectiva del tiempo, y ojalá pueda contar (como en ocasiones anteriores) con el superventa Baradit para su presentación ya que nos ha notificado que él sí está contra el fraude, a pesar de haber aceptado jugar en una cancha fraudulenta, pero afortunadamente rectificada por la voluntad soberana.

  10. Felipe+Portales says:

    Más allá que continúe tratando de descalificar a los demás; le contesto más por los lectores. La Convención Constitucional le hace honor a su nombre, puesto que no es una Asamblea Constituyente. Estas son plenamente soberanas y no derivadas de un poder constituido que le fija reglas y limitaciones como lo es la Convención. Y no es democrática, de acuerdo al significado universal de dicho término: ser el gobierno de la mayoría. Y respecto del significado político de las elecciones de mayo; por supuesto que constituyeron un terremoto político para las coaliciones (“Derecha” propiamente tal y Concertación) que lo han consensuado TODO desde 1989, ¡incluyendo la actual Constitución!, independiente si la Concertación ha tenido o no mayoría parlamentaria (como ,lo tuvo bajo parte del gobierno de Lagos y durante las dos gestiones de Bachelet), esa misma que REGALÓ en 1989. Pero pesze al desastre electoral sufrido por ambas (particularmente por la ex Concertación) aún tienen el tercio que les permitiría seguir consensuando la mantención de pilares básicos del “modelo chileno” que han desarrollado los últimos 30 años

  11. El articulo de Patricio pega en el clavo al oportunismo de Atria y que de progresar en su elocuencia en defensa de los 2/3, causara sin duda tremendas dificultades y contradicciones para poder derrotar holgadamente a la Derecha en las elecciones presidenciales. Los ex-concertas que sobrevivan a su lugar, tercero, se fraccionaran entre los anti-comunistas y resentidos y aquellos honestos anti-liberales restantes que podrian votar por Boric.
    El articulo no necesita mayor argumentacion a la que ha aportado Patricio Serendero, Felipe Portales y otros para darse cuenta de que Atria no esta por los cambios profundos a la Constitucion sino mas bien a no perder sus privilegios. Es necesario marcar al convencional Atria por el resto de su intervencion . Mas dudas surgen con el apoyo del FA al convencional Atria.

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