Política

El Chile periférico

En el libro del geógrafo francés Christophe Guilluy titulado La France périphérique (“La Francia periférica” en español) se analiza las condiciones socioeconómicas contemporáneas de ese país europeo. Uno de los hallazgos que él descubre en su libro es que ciertos ciudadanos de la periferia reviven las “glorias pasadas” de Francia, asociada a su legado colonial. Asimismo, Guilluy describe los sentimientos de estos ciudadanos franceses sometidos a la “parte vasta, oculta y olvidada del país”. Esta noción de “olvido” es adoptada por muchos partidos de derecha en Francia y en Europa en general. Al menos en Europa el hombre olvidado es claramente vulnerable a brindarle el apoyo a un líder populista que luchará por él. El propio autor reconoce que las personas no solo se sienten olvidadas sino vulnerables, porque el país se ha despojado de ellas económica y socialmente en comparación con décadas anteriores.

Ahora bien, lo interesante de este libro sobre la Francia periférica es que podemos extraer algunas ideas para comprender lo que ha sucedido con las movilizaciones ciudadanas en Iquique en estos últimos meses. ¿Cuál ha sido la principal crítica que han realizado las autoridades de Iquique y los ciudadanos? Estamos “olvidados” por el gobierno. “El gobierno no protege, no nos toma en cuenta”. La ciudadanía y las autoridades nortinas tienen esa percepción de estar en la periferia, en el norte, en pleno desierto, sin ninguna conexión con las autoridades en Santiago. Incluso: después de las protestas recién hubo algún intento de preocupación con la llegada del Ministro del Interior, Rodrigo Delgado, que para las autoridades locales no fue suficiente. En efecto, los partidos tradicionales de la centroderecha y la centroizquierda, personificados en el actual gobierno del presidente Sebastián Piñera y de la presidenta Michelle Bachelet, dejaron olvidados a los ciudadanos de la periferia de la capital.

En esa misma línea, la percepción es que Iquique y el norte de Chile, en general, han perdido su “pasado glorioso”, ciudades con turismo, ciudades donde “no se veían secuestros” ni tanta “cantidad de migrantes” venidos desde más allá de los países colindantes como Bolivia o Perú. La ciudadanía de Iquique o Arica no es capaz de distinguir entre migrantes irregulares o refugiados, como tampoco comprende el grado de desesperación de los venezolanos, por ejemplo, de escapar del gobierno de Nicolás Maduro, en el cual su “socialismo militar” está completamente sin rumbo. En todo caso, el futuro presidente Gabriel Boric ha sido crítico del régimen venezolano, el cual por ningún motivo puede ser tomado como referencia para la izquierda chilena y latinoamericana. En Venezuela no existe pluralismo político y el éxodo de personas fuera del país (por millones) devela que existen problemas graves de suministros y alimentos.

En este contexto, al igual que ocurriera en Europa, sostengo que los “olvidados” nortinos pueden apoyar a partidos de derecha radical buscando un sentido de pertenencia a la comunidad imaginada (Anderson, 1993) y al mismo tiempo enmascarar ideas asociadas al nativismo y la xenofobia. Mientras tanto los “otros” extranjeros son “criminales”, “aprovechadores”, “sucios”, “en carpas”, etcétera. Al menos en el discurso en redes sociales (Heiss y Matthes, 2019), mediático (migración igual delincuencia) y en la vida cotidiana se observa que los migrantes ya no gozan de tanta simpatía como en un inicio, y la llegada reciente a Santiago de migrantes sin documentación, que venden dulces en el Metro, instalan carpas en el bandejón central en Estación Central o en Plaza Brasil en Iquique, algunos de ellos vinculados a robos y delitos por narcotráfico, no hacen más que generar rechazo que aceptación.

Por tanto, en la lógica de la periferia se construye un discurso en el cual emerge un enemigo externo (extranjeros) y un enemigo interno (el gobierno central o los “santiaguinos”). Finalmente, estamos ante una fractura nada nueva: la gran capital versus las ciudades pequeñas. O quizás, en la lógica de Guilly, se puede traducir la fractura entre los tecnócratas neoliberales e intelectuales de izquierda concentrados solo en Santiago versus el declive vertiginoso de la ciudadanía periférica. Por ejemplo, las declaraciones cruzadas entre Iskia Siches y Rodrigo Delgado de quién asumirá la “crisis migratoria” es algo absolutamente irrelevante para los “olvidados”: Ellos solo quieren una solución y punto.[1]

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Este marco de “olvido”, según el geógrafo francés, podría conducir a un apoyo de estos ciudadanos a partidos de derecha radical para yuxtaponer una nostalgia por un pasado “glorioso” (quizás ni tan glorioso pero al menos sin aumentos de delitos y extranjeros irregulares) con xenofobia. Las condiciones para que ello se dé están completamente dadas. Esto es un flanco absolutamente abierto y un verdadero problema para el futuro gobierno de Gabriel Boric. De hecho, debe tener muy claro que cualquier política pública de apoyo a los migrantes y refugiados en su futuro gobierno no será del todo popular y surgirán críticas y protestas. En efecto, la nominación del sociólogo y profesor de la Universidad Católica Silva Henríquez, Luis Eduardo Thayer, quien tiene una posición de legalizar a migrantes irregulares y otorgarles refugio y documentación puede tener dificultades importantes por el aumento del rechazo a ese tipo de políticas.[2]

Sin embargo, creo que el presidente Gabriel Boric y su equipo son lo suficientemente conscientes de que la “crisis migratoria” no tendrá solución (al menos que el gobierno del presidente Nicolás Maduro sea derrocado, pero ello no ocurrirá por el apoyo de Rusia y de China a su gobierno), solo generar políticas públicas adecuadas que se orienten a calmar la ansiedad en el Chile periférico, y controlar los flujos migratorios para que se sepa quienes son los que están ingresando a nuestro país..

 

Por Fabián Bustamante Olguín

 

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Bibliografía

Anderson, B (1993). Comunidades imaginadas. México: FCE.

Christophe Guilluy (2014). La France périphérique: Comment on a sacrifié les classes populaires, Paris: Flammarion.

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Heiss, R., & Matthes, J. (2019). Stuck in a Nativist Spiral: Content, Selection, and Effects of Right-Wing Populists’ Communication on Facebook. Political Communication, 1–26. http://doi.org/10.1080/10584609.2019.1661890

[1] https://www.latercera.com/politica/noticia/izkia-siches-por-crisis-migratoria-y-movilizaciones-en-iquique-hay-que-preguntarle-al-ministro-delgado-cuales-son-las-medidas-que-van-a-tomar/PEURXGCNRBGGXDJE6QWKGG35PE/

[2] https://radio.uchile.cl/2020/12/26/luis-eduardo-thayer-el-estado-utiliza-a-los-migrantes-para-justificar-su-inoperancia-frente-al-narcotrafico/

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Magíster en Historia, mención Chile, Universidad de Santiago Doctor© en Sociología, Universidad Alberto Hurtado Docente adjunto en ETHICS- Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

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