Nacional

Lanzamiento del libro del Comandante Ramiro en Viña del Mar

Advertisement

La historia oficial ha buscado invisibilizar y criminalizar a los combatientes populares, pero los testimonios y las acciones de memoria popular emergen porfiadamente como semillas libertarias a través de múltiples y variadas expresiones. En esta ocasión, el relanzamiento del libro “Un Paso al Frente habla del comandante Ramiro del FPMR”, realizado el pasado jueves 12 de enero en la versión 41 de la Feria del Libro de Viña del Mar, es un ejemplo de rescate de la memoria.

Mauricio Hernández Norambuena, el comandante Ramiro, continúa bajo un régimen de aislamiento carcelario desde su extradición a Chile el año 2019, después de haber estado preso en Brasil y sometido durante 17 años en ese país a un régimen especial de aislamiento brutal e inhumano.

 

Advertisement

 

Advertisement
Advertisement

Advertisement

 

Advertisement

Como relató su hermana Laura: “Mauricio, mi hermano, sigue detenido en el Penal de Rancagua, sigue en aislamiento, es una situación que nosotros venimos denunciando desde la llegada de Mauricio el año 2019 a Chile y lamentablemente esto ha persistido en el tiempo. Si bien es cierto hoy día está en Rancagua, en un penal que tiene otra condición distinta a lo que sucede en la Cárcel de Alta Seguridad en Santiago, sin embargo, sigue estando en aislamiento. Mauricio tiene 64 años, a esa edad lo más normal es que hay personas que van a tener algunas dolencias, algunas situaciones de salud, que complejizan nuestra existencia, y Mauricio con mayor razón dadas las condiciones en que se encuentra. Está en una celda con una cama que no tiene precisamente las mayores comodidades, tiene una silla que no tiene respaldo, estamos luchando todavía para que Gendarmería nos permita ingresarle una silla con respaldo, por ejemplo, que pueda tener una lámpara de mesa porque él lee mucho, sin embargo, tampoco tiene una buena luminosidad. Son pequeños detalles que habitualmente en los penales nadie los considera y nosotros creemos que son importantes que en el caso de él se le respeten. Ha recibido nuestras visitas en forma habitual, estuvimos para navidad con él, para hablar de lo cotidiano, más allá de lo netamente político. En estos momentos tiene dos visitas semanales y como ya no estamos en período de pandemia aumentó el cupo de personas que pueden visitarlo, eso ha permitido que varios compañeros, ya no solo la familia, se puedan acercar a él, a visitarlo. Hay que enrolarse, hay que pasar un registro como en todos los penales.”

 

Advertisement

 

Advertisement

 

Advertisement

 

Advertisement
Advertisement

 

 

Más de cien personas asistieron a la presentación del libro con el testimonio de Mauricio Hernández Norambuena el jueves 12 de enero en la Feria del Libro de Viña del Mar, presentación en la que participaron Laurence Maxwell, uno de los autores, quien tiene una maestría y un doctorado en Literatura en la Universidad Autónoma de México, y Tito Tricot, escritor, Doctor en Sociología, ex militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. A continuación, transcribo parte de sus intervenciones.

Advertisement
Advertisement

Laurence Maxwell:

Advertisement

“Este libro surgió de la solidaridad. Con Jorge Pavez, con quien escribimos este libro, nos sensibilizamos mucho durante muchos años y nos preguntamos qué podíamos hacer por la prisión política en la que estaba Mauricio Hernández Norambuena, el Comandante Ramiro, una figura histórica, mítica, para mí. Podemos tener una discusión al respecto, pero para mí es un héroe de la patria, una persona que dio toda su juventud, puso su energía, su vida, su compromiso, por luchar en contra de la dictadura. Esa es la historia que está aquí en este libro que se llama “Un Paso al Frente”, que se titula así porque también está la historia del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, historia que está indeleblemente unida a la historia de Ramiro (…) Esta es una narrativa en primera persona, es decir, es Ramiro el que habla, y construimos el libro a partir de unas entrevistas que él dio para la televisión. Nosotros tomamos este material, con la autorización de los periodistas, y construimos este libro.”

 

Advertisement

Por su parte, Tito Tricot manifestó lo siguiente:

“Me hubiese gustado que fuera Mauricio quien estuviera acá presentando el libro. Creo que todos deberíamos exigir la libertad de Mauricio porque lo que le está pasando a él es injusto e inhumano. Lo que hay en nuestro país no es justicia, es desmemoria, es olvido.

Advertisement
Advertisement

Este libro de Mauricio es un colosal aporte contra el olvido, un colosal aporte a la memoria histórica, particularmente a la memoria popular. Ese es el gran valor que tiene.

Advertisement

La memoria histórica es una especie de nave, un barco de cristal que es muy frágil, que navega siempre en aguas tormentosas, y en ese barco de cristal siempre está la memoria, la historia, el olvido, los testimonios, y como es un barco tan frágil, como es un barco de cristal, siempre corre el peligro de naufragar, siempre corre el peligro de trisarse y uno nunca sabe cuál va a prevalecer, si la memoria, si el olvido, y quién va a escribir la historia.

Esos conceptos y esas prácticas como la memoria, el olvido, como la historia, son partes de disputas de poder y, por lo tanto, dependen de relaciones de fuerza.

Esas relaciones de poder entre la memoria, la historia, el olvido, la impunidad, se dieron en la lucha contra la dictadura y se dieron en la transición pactada que nosotros vivimos en nuestro país.

Advertisement
Advertisement

Entonces, en ese barco de cristal, claramente, triunfó la memoria oficial, comenzó a prevalecer el olvido, que de aluna manera salió a flote en ese barco que zozobró, o que encalló en la playa, por esta tormenta política que se dio, y perdió y comenzó a hundirse la memoria combatiente. Pero no se perdió toda la memoria, porque estos gobiernos transicionales, los gobiernos de la Concertación, de la Nueva Mayoría sí rescataron la memoria, pero rescataron su memoria, que es la memoria de los monumentos, la memoria de los museos, la memoria de las placas, la memoria de los monolitos.

Advertisement

Pero esa es una parte de la memoria. Convirtieron a Chile en un país víctima, que también lo fue, con asesinatos, con torturados, con exiliados, con presos políticos, con desaparecidos, claro que Chile fue un país víctima, pero también fue un país combatiente, y a ese país combatiente lo ocultaron, lo estigmatizaron, y a los combatientes también, a los combatientes los persiguieron o los ocultaron.

Lo que hace Mauricio en su libro es, precisamente, rescatar esa otra memoria, la memoria de un país combatiente, y en particular la memoria del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y la lucha armada. Obviamente la lucha armada no fue la única forma de combatir a la dictadura, hubo muchas otras formas de hacerlo y todas fueron importantes.

Advertisement

¿Qué pasa con la historia entonces, cómo se escribe la historia?

Advertisement

Siempre hemos usado el cliché de que la historia la escriben los vencedores, y en este caso en particular fue muy claro como lo hicieron: la Concertación, las clases dominantes dijeron “aquí se venció a la dictadura con un lápiz y un papel”, y con ese mismo lápiz y ese mismo papel escribieron la historia.

Así la lucha armada se terminó, los combatientes se terminaron, los combatientes se olvidaron, nunca hubo combatientes aquí, nunca hubo gente que tomó las armas, nunca hubo operaciones, nunca hubo acciones, nunca hubo gente que perdió la vida porque aquí hubiese una democracia, aunque fuera imperfecta, simplemente no existieron. Entonces, lo que hace Mauricio es simplemente rescatar eso.”

Advertisement
Advertisement

 

 

Advertisement

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 13 enero 2023

Advertisement

Advertisement

Advertisement
Advertisement
Síguenos:
error1
fb-share-icon0
Tweet 20

Related Posts

  1. Cualquier rasgo o dimensión progresiva que pudo haber tenido el MIR murió completamente cuando se hermanó con el stalinismo del FPMR. Vitale es un ejemplo, muerto como militante del Frente. Frente que nunca se diferenció realmente, programáticamente, del PC stalinista. Desarrollaban la locura regresiva de la guerrilla urbana para conseguir una «democracia avanzada». Misma perspectiva del Mapu Lautaro, los cuales criticaban la «democracia cartucha» o la «democracia eunuca». Correa Camiroaga, mirista de fines de los 80s, repite lo mismo, aggionardo eso sí, bajo la hegemonía discursiva de la concerta: él lucha por la «memoria» y los «DDHH». «Memoria y DDHH» fue la forma en que la concerta estatizó la lucha de los trabajadores contra la represión patronal, es la forma actual de la inexistencia de partidos proletarios de masas (cualquier hijo de vecino sabe que la función principal de éstos fue siempre ser «memoria» para sacar lecciones). Todos hijos del PC stalinista, frentepopulista, enamorado del programa de la DC de los 60s y su reformismo burgués. Vengo dando 3 lustros de mi vida a la lucha proletaria, no daría ni cinco minutos por una «democracia promiscua» que recuperara la «memoria», para ser liderado por el ciudadanista JC Leyton y conducido por Correa Camiroaga a cambiarle la carátula a unos monumentos intrascendentes…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Clarín de Chile · Aviso legal Privacidad Política de cookies
Danzai Software