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¿Soberanía o visa Weiver?

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«Podrían perder su soberanía» afirma sentenciosamente el embajador de Trump, Brandon Judd, en la conferencia de prensa realizada el lunes recién pasado.

¿De qué soberanía se está hablando? ¿De la nuestra, de Chile y los chilenos? Analicemos hechos, todos los cuales se encuentran registrados y documentados. Reitero: «Hechos» demostrables, no juicios ni interpretaciones.

Brandon Judd, afirma que: ‘La Visa Waiver es un programa de seguridad, si Chile quiere participar deben asegurar todas las telecomunicaciones’.  Dicho elegante y diplomáticamente, pero a buen entendedor pocas palabras.

Pero podemos agregar a lo antes dicho, otros sucesos también de conocimiento público. El primero, la advertencia previa de Estados Unidos por Huawei. En 2019, mientras el entonces presidente Sebastián Piñera preparaba un viaje a China, el por esos días secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, realizó una visita exprés a Santiago. En ella hizo una advertencia al mandatario chileno por la reunión que tenía pactada con la compañía Huawei y remarcó que, si se utilizaban esos sistemas, ello ‘forzará a los Estados Unidos a tomar decisiones sobre dónde ponemos nuestra información también’.




El segundo, la fallida licitación del Registro Civil. En 2021 otra polémica se abrió por la licitación del Registro Civil para confeccionar los pasaportes y cédulas chilenas, la cual iba a quedar en manos de la empresa china Aisino. El entonces encargado de negocios de EE.UU. en Chile, Richard Glenn, advirtió que, si eso ocurría, se pondría en riesgo la continuidad de Chile en el programa Visa Waiver. Finalmente, la licitación fue declarada desierta.

El tercero, lo que ocurrió con el observatorio astronómico cancelado. En abril de 2025, Cancillería congeló un acuerdo entre la Universidad Católica del Norte y el Observatorio Nacional Astronómico de China para una construcción de esas características en la Región de Antofagasta, luego de que Estados Unidos acusase que podía servir como ‘una plataforma de espionaje’. En enero de 2026 el entendimiento fue cancelado definitivamente.

Preguntémonos entonces: ¿Cuan soberanos somos realmente? Según la RAE soberanía es: «Poder político supremo que corresponde a un Estado independiente.»

Dejo los hechos de lado y recuerdo lo que supimos al abrirse al acceso público a los archivos secretos de la CIA, respecto a su participación para impedir el acceso de Allende a la presidencia, y luego su involucramiento en los hechos que llevaron a su derrocamiento.

Dejémonos de excusas y asumamos nuestra realidad.

Nuestra soberanía es un lindo cuento para niños de jardines infantiles y de cursos iniciales de enseñanza básica. Una fantasía adolescente. Y a partir de allí un autoengaño. Un mito al igual que las normas del Derecho Internacional, la autonomía de las naciones y el respeto de los tratados y acuerdos internacionales adquiridos. Lo que estamos viendo es algo que funciona al igual que como ocurre hoy en Venezuela, donde hay un gobierno títere, y es tal como ha ocurrido muchísimas veces en la historia de América Latina. ¿Queremos seguir ese camino?

Sin embargo, hoy se hace más evidente, y eso gracias al temperamento y a los exabruptos de Trump y sus colaboradores, pues comienza a descorrerse el telón y a desvelarse como funciona el mundo real. ¿Será esta una oportunidad para comenzar a actuar en forma soberana y autónoma como pretendían los fundadores de nuestra patria o seguiremos actuando como una obediente ovejita del redil?

 

Antonio Elizalde

 



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