
Criteria: el pesimismo económico golpea a Kast en medio del ajuste presupuestario
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La última encuesta Criteria muestra que un 62% considera que la economía está peor que hace seis meses y un 64% percibe un deterioro de las posibilidades de encontrar o mejorar un empleo. La desaprobación del Presidente José Antonio Kast llega al 60%, su nivel más alto desde el inicio del gobierno. Los datos aparecen justo cuando La Moneda lleva al Congreso un Presupuesto 2027 marcado por la contención del gasto y recortes de programas públicos.
La última encuesta Criteria entrega una señal que trasciende la caída de un punto en la aprobación del Presidente José Antonio Kast. El problema que comienza a dibujarse para el Gobierno tiene un contenido cada vez más económico: aumenta el pesimismo sobre la situación del país, empeoran las expectativas de empleo y una proporción importante de los encuestados no reconoce un plan claro del Ejecutivo para enfrentar ambas materias.
La aprobación presidencial llegó esta semana al 30%, un punto menos que en la medición anterior, mientras la desaprobación aumentó dos puntos y alcanzó el 60%, su nivel más alto desde que Kast llegó a La Moneda.
El dato adquiere mayor significado cuando se observa lo que está ocurriendo debajo de la evaluación presidencial.
Un 62% de los encuestados considera que la situación económica del país está peor que hace seis meses. Solo un 8% cree que está mejor. La evolución es particularmente significativa: en agosto, quienes percibían un deterioro alcanzaban el 49%. En apenas dos meses esa proporción aumentó 13 puntos.
La percepción también ha llegado directamente a los hogares. Un 48% señala que la situación económica de su propia familia está peor que hace seis meses.
El empleo se convierte en otro foco de preocupación
El deterioro es todavía mayor cuando la pregunta se refiere al trabajo. Un 64% considera que las posibilidades de encontrar un empleo o mejorar el actual son peores que hace seis meses, siete puntos más que en agosto. Apenas un 5% percibe una mejoría.
Las expectativas hacia adelante tampoco muestran una recuperación del optimismo. Solo un 23% cree que la situación económica mejorará durante los próximos seis meses, mientras un 49% considera que empeorará. Este último porcentaje aumentó seis puntos respecto de agosto.
Criteria agrega un dato especialmente sensible para La Moneda. Consultados por la conducción económica, un 45% considera que el Gobierno está improvisando en materia de crecimiento y solo un 21% identifica un plan claro. La misma relación —45% frente a 21%— aparece cuando se pregunta por la generación de empleo.
Son cifras que aparecen después de una semana marcada por indicadores económicos y laborales adversos y, sobre todo, por la presentación del primer proyecto de Presupuesto elaborado íntegramente por la administración Kast.
El ajuste llega en un momento de pesimismo
La coincidencia es políticamente relevante.
El Gobierno ha presentado el Presupuesto 2027 bajo una lógica de contención fiscal, revisión de programas y reasignación de recursos. Durante los últimos días se han conocido reducciones importantes, entre ellas las destinadas al Ministerio de las Culturas, así como la eliminación inicialmente propuesta de programas como Yo Elijo Mi PC.
La discusión que comienza ahora en el Congreso se desarrollará, por tanto, sobre un escenario económico bastante distinto al que necesitaría La Moneda para hacer políticamente más fácil un programa de ajuste.
El problema no se limita al crecimiento. Si casi dos tercios de los consultados perciben que las oportunidades laborales se han deteriorado y prácticamente la mitad espera que la economía empeore durante los próximos seis meses, la reducción o eliminación de programas estatales puede adquirir una dimensión distinta para los hogares que ya perciben un empeoramiento de sus condiciones.
Esta tensión estará en el centro del debate presupuestario: mientras Hacienda enfatiza la disciplina fiscal y la eficiencia del gasto, desde la oposición y distintos sectores sociales comienza a plantearse la ausencia de medidas contracíclicas suficientemente fuertes frente a una economía debilitada y un mercado laboral deteriorado.
Criteria no establece, naturalmente, que el Presupuesto sea la causa del pesimismo registrado. La encuesta fue levantada entre el 1 y el 2 de octubre, cuando recién comenzaba a conocerse en detalle la propuesta presupuestaria. Pero sí ofrece una fotografía del estado de ánimo económico con el que la ciudadanía recibe el ajuste.
Menos esperanza, más temor y tristeza
Hay además un indicador menos económico, pero probablemente relacionado con el mismo escenario.
Cuando Criteria pregunta por las emociones frente a 2026, la esperanza sigue ocupando el primer lugar, pero cae siete puntos y queda en 29%. El miedo llega al 26% y la tristeza aumenta seis puntos hasta alcanzar el 23%.
La evolución muestra que el deterioro de las expectativas comienza a superar el terreno de las estadísticas económicas y aparece también en la percepción subjetiva sobre el año.
El Gobierno enfrenta así un problema que difícilmente puede reducirse a comunicación. Una ciudadanía que percibe deterioro económico, dificultades laborales y ausencia de un plan claro constituye un escenario complejo para una administración cuya respuesta económica está basada precisamente en disciplina fiscal, reducción de determinados programas y confianza en una recuperación impulsada principalmente por la inversión privada.
Otro frente abierto: el Escudo de las Américas
Criteria también registra consecuencias de una de las principales controversias políticas de las últimas semanas.
El conocimiento ciudadano sobre la adhesión de Chile al denominado Escudo de las Américas aumentó desde 67% hasta 75%. Pero mientras más conocida se hace la iniciativa, disminuye su respaldo.
Entre quienes conocen la adhesión, un 31% la apoya, seis puntos menos que la semana anterior, mientras el rechazo sube cinco puntos y alcanza el 47%.
La encuesta también consultó por la carta enviada por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric solicitando reconsiderar la incorporación de Chile al mecanismo promovido por Estados Unidos. Un 41% se manifiesta de acuerdo o muy de acuerdo con esa petición, frente a un 31% que está en desacuerdo o muy en desacuerdo.
La controversia, por tanto, no parece haberse cerrado después de la interpelación al canciller y las explicaciones entregadas por el Ejecutivo. Por el contrario, el aumento del conocimiento ciudadano sobre el acuerdo ha coincidido con una caída de su respaldo.
Una desaprobación que empieza a tener contenido
El 60% de desaprobación presidencial es el número que probablemente concentrará los titulares de esta encuesta. Sin embargo, puede ser menos relevante que aquello que comienza a explicar el clima en que se mueve el Gobierno.
La aprobación de Kast lleva varias semanas instalada alrededor del 30%. La serie agrupada de las últimas cuatro semanas, que comprende 3.208 casos, arroja precisamente un 30% de aprobación. Existen, además, diferencias importantes: llega a 35% entre los hombres y baja a 25% entre las mujeres; alcanza apenas 17% entre las personas de 18 a 29 años y sube hasta 41% entre los mayores de 65. En la Región Metropolitana queda en 26%.
Lo nuevo de esta medición está en otra parte.
La desaprobación presidencial coincide ahora con una percepción cada vez más extendida de deterioro económico y laboral. Y esto ocurre precisamente cuando el Gobierno comienza a defender ante el Congreso un Presupuesto que expresa su filosofía económica: disciplina fiscal, revisión del gasto y reducción de programas considerados prescindibles o ineficientes.
La discusión del Presupuesto 2027 comienza así bajo una pregunta que probablemente acompañará al Gobierno durante los próximos meses: si la economía y el empleo continúan debilitados, ¿hasta dónde puede avanzar una política de ajuste sin profundizar el pesimismo que Criteria acaba de registrar?
