
Prioridades que se establecieron después de estratégica reunión del Partido Comunista de China
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Plenaria del Comité Central estableció rumbos en cuanto a desarrollo económico, estabilidad social, sustentos ideológicos, combate a la corrupción y reforzamientos de la organización comunista.
Continuar con un desarrollo de alta calidad, garantizar la estabilidad social y la calidad de vida de la población, avanzar en el “disciplinamiento riguroso del partido”, resistir y combatir la corrupción y asumir pruebas y peligros en la realidad del partido y el país, fueron algunas de las conclusiones derivadas de la V Sesión Plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China, realizada en Beijing, entre el 26 y el 29 de octubre.
Los debates y resoluciones marcaron ratificaciones, modificaciones y novedades en los objetivos, planes y gestión del PCCh, organización que es central en el funcionamiento de la potencia asiática e, incluso, algunos analistas sostienen que proyectan contenidos que pudiesen servir a otros partidos comunistas en el mundo.
En los documentos del encuentro de las y los comunistas chinos, y en el texto final aprobado (titulado “Decisión del CC del PCCh sobre ciertas cuestiones importantes relativas al impulso perseverante del disciplinamiento integral y riguroso del partido”), se planteó como prioridad avanzar en el desarrollo económico de alta calidad en el país, teniendo en cuenta una nueva concepción en este ámbito, avanzar en la estabilidad social y calidad de vida de la población, la seguridad nacional, la democracia, el reforzamiento de las leyes socialistas, con un rol de eje central que juega el PCCh en la gobernanza de la nación.
Se indicó que se analizaron cinco elementos sustanciales que se deben asumir, como la construcción de una economía moderna, la política y la democracia, la cultura, los temas sociales y los desafíos ecológicos.
En ese camino, se planteó que seguirán latentes las llamadas “cuatro integralidades”: impulso de un socialismo moderno, profundización de la reforma, la gobernanza eficaz y el “disciplinamiento riguroso del partido”.
Hubo un señalamiento específico, en este marco, en cuanto a poner énfasis en el “trabajo propagandístico, ideológico y cultural”.
En las conclusiones de la V Plenaria, se hizo hincapié en el papel de la organización comunista -considerando nuevas realidades nacionales e internacionales- en “salvaguardar la soberanía, seguridad e intereses de desarrollo del país”, manteniendo “la armonía” y la estabilidad social, la unidad del pueblo, con un partido con capacidad de conducción y un “carácter avanzado”.
Se habló de revertir factores como la “lenidad, laxitud y debilidad” en la administración y gestión partidaria, y se enfatizó que “el disciplinamiento riguroso del partido de la nueva era” contribuye a abrir nuevos horizontes a partir de la “autorrevolución”.
También, en esa línea, se sostuvo la necesidad de resistir y combatir la corrupción, así como la “prevención de la degeneración” en sus filas; durante la reunión, por ejemplo, se habló se enfrentar los privilegios y actuaciones irregularidades de militantes y dirigentes. En este contexto, se repitió la necesidad de perseverar en la “disciplina rigurosa” de las y los integrantes de la organización.
En las reflexiones se habló de las “cuatro pruebas” y de los “cuatro peligros” a considerar en la realidad china. Respecto a lo primero, se señaló la gobernación, la reforma y apertura, la economía de mercado y el entorno internacional. Sobre el segundo punto, “la relajación del ánimo, la falta de suficiente capacidad, la desvinculación de las masas y la corrupción y demás fenómenos negativos”.
En términos de marcos ideológicos, en la Plenaria del Comité Central, donde participaron 126 miembros titulares y 117 suplentes, se sostuvo que avanzar en los propósitos establecidos se requiere la adhesión al marxismo-leninismo, al pensamiento de Mao Zedong y la implementación del pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas.
Aludiendo a cuestiones concretas del funcionamiento partidario, se mencionó el consumar positivamente “la misión y tareas” del PCCh, su “naturaleza de destacamento de vanguardia”, capacidad de gobernanza y su vínculo “con las masas populares”. Además, entre militantes y dirigentes, materializando la autodepuración, autoperfeccionamiento, autorrenovación, y autosuperación.
En varios momentos de los debates y en la exposición de conclusiones, se hizo referencia a la combinación de los marcos teóricos y marxistas, con las tradiciones y culturas milenarias de China.
Entre las conclusiones de la reunión del Comité Central de la colectividad comunista china, y señalando hacia propósitos del país, se recalcó avanzar en la estabilidad social, en la aplicación completa y acertada de la nueva concepción de desarrollo, “poner en juego adecuada y plenamente las macropolíticas”, explotar el potencial de demanda interna, seguir profundización en la reforma y la apertura, mejorar lo moderno y la calidad en la economía. Todo ello, por cierto, con miras al próximo Plan Quinquenal que trazará los objetivos y contenidos de desarrollo de la potencia asiática.
