
Chile oficializa candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU con respaldo de México y Brasil
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A primera hora de este lunes 2 de febrero, el Presidente Gabriel Boric oficializó la inscripción de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas, en un gesto que busca reposicionar a Chile y a América Latina en el debate sobre la gobernanza global y el multilateralismo, en un escenario internacional marcado por la fragmentación, los conflictos armados y el debilitamiento de los organismos multilaterales.
El anuncio se realizó desde el Palacio de La Moneda y contó con la presencia de la propia exmandataria, del canciller Alberto van Klaveren y de los embajadores de Brasil y México en Chile, Paulo Pacheco y Laura Moreno, respectivamente. Ambos países acompañan formalmente la postulación, otorgándole desde su inicio un respaldo político significativo por tratarse de las dos naciones más pobladas de América Latina.
Según detalló el Mandatario, la inscripción formal de la candidatura se concretó durante la misma jornada en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York. “Desde Santiago de Chile anunciamos a las y los ciudadanos de nuestra patria y del mundo que hoy oficializaremos la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet Jeria a la Secretaría General de las Naciones Unidas”, señaló Boric.
Un respaldo latinoamericano con proyección global
El Presidente subrayó el carácter colectivo de la postulación, destacando que no se trata de una iniciativa aislada de Chile, sino de una propuesta compartida por gobiernos de la región con distintas trayectorias políticas, pero con una visión convergente respecto de la necesidad de fortalecer el multilateralismo.
“La candidatura que hoy presentamos será presentada conjuntamente con los países hermanos de Brasil y México”, afirmó Boric, agradeciendo explícitamente el apoyo de los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum. En esa línea, sostuvo que el respaldo regional expresa la voluntad de América Latina y el Caribe de incidir de manera más activa en la construcción de soluciones globales frente a desafíos como la crisis climática, las desigualdades estructurales, los conflictos armados y la fragilidad de la cooperación internacional.
“El sistema internacional puede y debe responder con mayor eficacia, legitimidad y humanidad a los grandes problemas del mundo global”, enfatizó el Mandatario, vinculando la candidatura de Bachelet a una visión de Naciones Unidas más activa y menos condicionada por los equilibrios de poder tradicionales.
La trayectoria de Bachelet como principal carta de presentación
En su intervención, Gabriel Boric dedicó un espacio relevante a destacar las credenciales políticas, institucionales y humanas de la exmandataria chilena. Recordó que Bachelet fue dos veces Presidenta de la República, la primera mujer en ejercer ese cargo en Chile, además de haber ocupado ministerios clave como Salud y Defensa Nacional.
Asimismo, resaltó su experiencia en el sistema de Naciones Unidas, tanto como primera directora ejecutiva de ONU Mujeres como en su rol de Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, una de las posiciones más relevantes y complejas dentro del organismo multilateral.
“Su trayectoria da cuenta de una experiencia política y humana que le permite ofrecer un aporte serio y sustantivo al trabajo de Naciones Unidas en momentos en que el mundo necesita más cooperación, más confianza y más responsabilidad compartida”, afirmó el Presidente.
Boric también aludió al reconocimiento internacional de la expresidenta, señalando que en encuentros multilaterales ha podido constatar el respeto y la valoración transversal que despierta su figura en distintos espacios políticos y diplomáticos.
Un contexto internacional adverso
La candidatura de Michelle Bachelet se inscribe en un momento especialmente complejo para Naciones Unidas. El organismo enfrenta cuestionamientos a su capacidad de respuesta frente a conflictos armados prolongados, tensiones geopolíticas crecientes, crisis humanitarias de gran escala y el debilitamiento de los consensos multilaterales que marcaron el escenario posterior a la Guerra Fría.
En ese contexto, la figura de Bachelet aparece asociada a una defensa consistente del derecho internacional de los derechos humanos, incluso en situaciones políticamente sensibles, lo que durante su paso por la Alta Comisionaduría le valió tanto reconocimientos como críticas de distintos Estados.
Desde el Ejecutivo chileno se ha insistido en que la postulación no busca representar una visión ideológica específica, sino aportar experiencia, credibilidad institucional y una mirada desde el sur global, en un sistema internacional históricamente dominado por potencias del norte.
Un movimiento con implicancias políticas internas
Si bien el anuncio fue presentado como una decisión de Estado, la candidatura también tiene lecturas en clave interna. A pocas semanas del término del mandato de Boric, la inscripción de Bachelet refuerza una línea de continuidad en política exterior centrada en el multilateralismo, los derechos humanos y la cooperación regional, en contraste con las señales de repliegue que han mostrado algunos gobiernos en la región y en el mundo.
Al mismo tiempo, la figura de Bachelet vuelve a ocupar un lugar central en la escena pública, ahora en un plano internacional, alejándose del debate político contingente, pero manteniendo una influencia simbólica relevante en el progresismo chileno y latinoamericano.
Por ahora, el proceso recién comienza. La competencia por la Secretaría General de la ONU suele ser larga, compleja y atravesada por negociaciones diplomáticas de alto nivel. Sin embargo, con el respaldo explícito de Chile, Brasil y México, la candidatura de Michelle Bachelet irrumpe con un peso político que trasciende lo meramente testimonial y vuelve a situar a América Latina en el centro de una discusión global que marcará los próximos años.






Juan Carlos Cuevas Jiménez says:
¿Bachelet liderando a la ONU?
Saludos a todos,
Chile quiere postular la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, apoyada por Chile, Brasil y México en febrero de 2026, sin embargo, genera debate entre su prestigio internacional para suceder a António Guterres y las críticas internas por la gestión fallida en sus gobiernos con la Concertación y la Nueva Mayoría.
La expresidenta Bachelet, no puede vanagloriarse por su trayectoria política por qué va a pasar a la historia como la presidenta que sepultó el crecimiento económico y la tradición de seriedad en las políticas públicas y, lo peor de todo, sin lograr ninguna de sus promesas de mayor equidad en Chile. También, la nuera y el hijo de la expresidenta Michelle Bachelet han sido acusados de fraude fiscal en un lucrativo negocio inmobiliario que posiblemente también involucró información privilegiada, etc.
En su última administración, se les pidió hasta el cansancio a la expresidenta Bachelet que gobernara a nuestro país y que hicieran una razia en las FF.AA al inicio de la democracia y con disgusto, fuimos comprobando que muchos de los torturadores, opresores y asesinos seguían en servicio activo en sus diferentes corporaciones; mientras que nuestros supuestos gobernantes escogidos por el voto, ignoraban nuestras advertencias (mirando para el lado).
La expresidenta Bachelet no exigió transparencia, como “la pedimos a gritos”, ni siquiera se molestó en hacer una real fiscalización ciudadana en las FF.AA en épocas de la Concertación y de la Nueva Mayoría, como una forma de acatar u observar la voz del pueblo. En general nuestros expresidentes democráticos prefirieron solidarizar con nuestros martirizadores y con el generalato: Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Gabriel Boric. Es decir, aquí no ha pasado nada. Nos mataron a un presidente en ejercicio. Nos detuvieron, torturaron, asesinaron y mandaron al exilio a miles, mientras hoy, “los políticos se ríen de la MEMORIA del pueblo.”
Qué fácil se olvidaron del terrorismo de Estado de Pinochet. El legado de estos tiempos, ha quedado escrito en el colectivo del pueblo chileno. ¡Y que no se les olvide! Si pretenden evitar que se les acuse en la historia de cómplices de crímenes de lesa humanidad al convertirse en sumisos de los militares de Chile y ahora quieren seguir obedientes al servicio de Washington. Nunca la expresidenta, mostró voluntad para conversar o recibir a las Agrupaciones de Exprisioneros Políticos del país que convocan a sus seguidores.
Felipe Portales says:
Aparece incomprensible la presentación de esta candidatura, desde el momento en que el presidente electo -que asumirá el 11 de marzo próximo- no la ha endosado para nada…
Serafín Rodríguez says:
La formalización de esta candidatura fue claramente diseñada para montarle un problema a Kast, creándole una especie de pie forzado, especialmente al incorporar las adhesiones de Brasil y México. Lo que resulta incomprensble es que Bachelet se haya prestado para ello pues no sólo no la ayuda sino que además, la rebaja política y humanamente dada la burda naturaleza de la maquinación de Boric. En estas circunstancias, la única explicación posible es que Bachelet tenga claro que sus opciones de llegar a la ONU son práticamente nulas dada la alta posibilidadc de que EE.UU. (o China) vete su candidatura y haya decidido tirar la esponja.
El problema de Bachelet es que Trump le salió al paso en sus aspiraciones internacional;es. Si Kamala Harris hubiera resultado electa, de seguro que habría tenido el camino pavimentado.
Serafín Rodríguez says:
Lo único cierto es que lo peor que le podría pasar al gobierno de Trump, Milei, Bukele y Kast, entre otros, es que Bachelet llegue a la ONU como Secretaria General. Rubio no le va dar el pase!
Serafín Rodríguez says:
Esta candidatura huele a crisantemos. Si no, pregúntenle a Trump o a su lugarteniente Marco Rubio.
Por su parte, Kast va a dejar que siga el curso natural de su defunción.
Serafín Rodríguez says:
Ciertamente hay varios factores que sugieren que algunos de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU vetará la postulación de Bachelet a la Secretaría General:
Estados Unidos: Su apoyo es clave para cualquier candidato. Analistas y fuentes diplomáticas han señalado que el historial de Bachelet (como alta comisionada de derechos humanos y críticas a líderes globales) podría generar tensiones con Washington, especialmente con el gobierno de Donald Trump, lo que podría influir en su disposición a respaldarla.
China: China también es miembro permanente con poder de veto. Informes previos de Bachelet sobre derechos humanos, incluidos informes muy críticos hacia China, han sido una fuente de fricción entre la exmandataria y Beijing. Esto podría influir en su evaluación de una posible candidatura.
Rusia y Reino Unido: Aunque no hay señales claras de oposición explícita, Rusia y Reino Unido suelen evaluar candidatos en función de prioridades geopolíticas y de seguridad propias. Su posición normalmente se alinea con bloques diplomáticos amplios antes de expresar veto público, por lo que es más difícil anticipar su postura.
Francia: Francia tiende a jugar un rol más diplomático y tradicional en estos procesos, aunque también buscará evitar tensiones con sus aliados.
¿Qué opinan los expertos?
Especialistas en derecho internacional han descrito el escenario como “complejo” y difícil pero no imposible, destacando que un veto de EE. UU., China o incluso otro miembro permanente podría frenar la candidatura si consideran que no favorece sus intereses estratégicos.
El hecho de que muchas diplomacias consideren valioso un liderazgo femenino y procedente de América Latina juega a favor de Bachelet, pero no elimina la capacidad discrecional de un veto.
En consecuencia, es probable que alguno de los países con veto en el Consejo de Seguridad bloquee la candidatura de Michelle Bachelet, porque:
Cualquiera de los cinco miembros permanentes puede vetar en la fase clave del proceso.
Hay signos de fricciones diplomáticas con al menos dos de ellos (EE. UU. y China), lo que deja abierta la alta posibilidad de que alguno decida usar su veto.
Dadas las altas posibilidades del veto de EE.UU. y/o China, parece que la movida de Boric es crearle un problema a Kast ante la opinión pública que se muestra favorable a la candidatura de Bachelet «porque es chilena», como si se tratara de la participación de la selección chilena de fútbol en alguna competencia internacional.
En cuanto a Kast, ha evitado pronunciarse excepto que ante la oficialización de la candidatura ha sido claro en decir «Uno tiene que ver donde prioriza». Sus prioridades internacionales no están precisamente en la línea de Bachelet.