
Gobierno de Irán confirma la muerte del ayatollah Alí Jamenei: “Este grave crimen nunca quedará sin respuesta”
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Después de que medios oficiales iraníes confirmaron este sábado la muerte del ayatollah Alí Jamenei, líder supremo de Irán, en el marco del ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos, el presidente de la nación islámica, Masud Pezeshkian, advirtió que su asesinato “no quedará sin respuesta”. El gabinete iraní anunció 40 días de luto oficial.
Previamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había anunciado la muerte del líder supremo de Irán. “Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto”, aseguró.
Un presentador de la televisión estatal iraní anunció entre lágrimas el domingo a las 5 de la mañana, hora local, el fallecimiento del ayatollah Alí Jamenei, quien llevaba 36 años en el poder. La televisión iraní, que está emitiendo fotos e imágenes de archivo con una banda negra en la pantalla en señal de luto, no precisó en qué circunstancias murió Jamenei, de 86 años, ni mencionó los ataques israelíes y estadunidenses del sábado contra su residencia en Teherán.
Jamenei murió en su despacho ubicado en un complejo en el centro de Teherán, donde se encontraba cuando comenzó el ataque. Su muerte en su oficina “demostró que él siempre estuvo entre el pueblo y al frente de sus responsabilidades, confrontando lo que los funcionarios llaman arrogancia global”, dijo la televisión estatal. “Este grave crimen nunca quedará sin respuesta (…) Haremos que quienes organizaron y llevaron a cabo este crimen se arrepientan”, indica el comunicado publicado en el canal de Telegram del presidente iraní.
De activista a líder supremo de Irán: la trayectoria de Alí Jamenei
El líder supremo de Irán, ayatollah Alí Jamenei, había asumido el liderazgo de la república islámica en 1989, tras la muerte del carismático ayatollah Ruhollah Jomeini, quien encabezó la revolución islámica en 1979.
Padre de seis hijos, Jamenei nació el 17 de julio de 1939 en la ciudad santa chiíta de Machhad, cerca de la frontera con Afganistán, en una familia religiosa chíita de la minoría azerbaiyana, la cual le enseñó a llevar una vida sencilla y humilde. Estudió el Corán en la ciudad santa del chiísmo, Nayeb, en Irak, y de regreso a Irán acudió a la escuela religiosa de Qom, bajo la dirección de los ayatollahs seguidores de Jomeini, y a la Universidad de Teherán.
Desde comienzos de los años sesenta fue activista del movimiento islámico contrario al sha Reza Pahlevi y participó en el levantamiento armado contra su régimen en 1963. En 1964, regresó a Mashad y desde entonces hasta el triunfo de la revolución en 1979 fue encarcelado varias veces por la policía política del sha antes de exiliarse a la provincia de Sistán y Baluchistán, al sureste del país, por intentar crear una organización nacional del clero iraní.
A partir de 1978 se dedicó a la actividad revolucionaria y participó en el derrocamiento del sha en febrero de 1979 que llevó a los ayatollahs al poder. Antes de ser electo presidente para dos mandatos de cuatro años en 1981, fue viceministro de Defensa y representante en el Consejo Superior de Defensa de Irán. En junio de 1989 remplazó al ayatollah Jomeini al morir y se impuso progresivamente como el hombre más poderoso del país.





