Política Global

«Los llevaremos a la Edad de Piedra”: la declaración más dura y controvertida de Trump en plena guerra

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en un discurso televisado en horario estelar este miércoles que la guerra contra Irán, que ya cumple más de un mes, está “cerca de completarse con éxito”. Sin embargo, su mensaje dejó más dudas que certezas en medio de una escalada del conflicto que sigue impactando la economía mundial y la estabilidad geopolítica.

Un discurso sin grandes novedades

En su primera alocución formal a la nación durante su segundo mandato, Trump insistió en que Estados Unidos está a punto de alcanzar “todos sus objetivos militares”. Según el mandatario, solo restarían “dos o tres semanas” para finalizar las operaciones.

Aun así, no entregó detalles concretos sobre cómo se logrará ese desenlace ni qué condiciones marcarían el fin del conflicto. Tampoco explicó qué ocurriría si Irán continúa resistiendo o si las negociaciones en curso fracasan.

El presidente reiteró su postura dura, asegurando que su administración seguirá atacando “extremadamente fuerte” a Irán durante ese período. Incluso afirmó que el objetivo es llevar al país adversario “a la Edad de Piedra”.




Impacto económico inmediato

Las palabras de Trump no lograron tranquilizar a los mercados. Por el contrario, tras el discurso se registraron nuevas tensiones financieras:

  • El petróleo Brent subió cerca de un 5%, superando los 106 dólares por barril.
  • El precio de la gasolina en EE. UU. superó los 4 dólares por galón por primera vez desde 2022.
  • Las bolsas asiáticas cayeron y aumentó la preocupación por la estabilidad energética global.

El factor clave detrás de esta volatilidad es el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del comercio mundial de petróleo, bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto.

Trump aseguró que el estrecho se abrirá “naturalmente” cuando cesen las hostilidades, y pidió a otros países asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad en la zona.

Críticas políticas en Estados Unidos

El discurso generó reacciones divididas en Washington. Desde el Partido Demócrata, figuras como Mark Warner y Chris Murphy criticaron la falta de claridad del presidente, señalando que los ciudadanos aún no saben si el país se dirige hacia una escalada o una desescalada del conflicto.

En contraste, el senador republicano Ted Cruz respaldó completamente al mandatario. Sin embargo, incluso dentro del entorno conservador hubo voces críticas, como la excongresista Marjorie Taylor Greene, quien cuestionó la ausencia de medidas para aliviar el costo de vida.

Un conflicto que sigue escalando

Mientras Trump habla de un final cercano, la guerra continúa intensificándose en terreno. Desde el 28 de febrero, el conflicto ha dejado miles de muertos en Irán y otros países de Medio Oriente.

En los últimos días:

  • Ataques aéreos sacudieron Teherán.
  • Israel lanzó nuevas ofensivas y aseguró haber eliminado a un comandante de Hezbollah en Beirut.
  • Irán respondió con misiles contra Israel y otros puntos de la región, incluso durante la festividad de Pascua judía.

Un mensaje de calma que no convence

Trump intentó transmitir tranquilidad tanto a los mercados como a los ciudadanos estadounidenses, preocupados por el impacto económico y el riesgo de una “guerra eterna”. Aseguró que el aumento de los precios de la energía será temporal y responsabilizó directamente a Irán por la crisis.

Además, defendió la autosuficiencia energética de Estados Unidos e instó a otros países a comprar petróleo estadounidense.

Sin embargo, su discurso —de apenas 20 minutos— fue percibido como repetitivo y carente de definiciones clave. Con la guerra prolongándose, los costos humanos en aumento y su popularidad en descenso, el presidente enfrenta un escenario cada vez más complejo.

Incertidumbre a corto plazo

A pesar del optimismo expresado por Trump, el panorama sigue siendo incierto. La falta de una hoja de ruta clara, el impacto económico global y la intensificación de los combates plantean dudas sobre si el conflicto realmente está cerca de su fin o si, por el contrario, podría prolongarse aún más.

Por ahora, el mundo observa con cautela las próximas semanas, que el propio presidente ha definido como decisivas.

Fuente: The Guardian y El País



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