
Comisión de Hacienda aprueba la megarreforma de Kast y acelera una de las apuestas centrales del gobierno
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 54 segundos
La denominada “megarreforma” del gobierno de José Antonio Kast —oficialmente llamada Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico Social— avanzó en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados tras una tensa tramitación marcada por críticas de la oposición, advertencias fiscales y una ofensiva del Ejecutivo para acelerar su despacho.
La iniciativa, considerada el principal proyecto económico del gobierno, obtuvo la aprobación de la idea de legislar con los votos de los parlamentarios oficialistas y el rechazo de la izquierda, mientras sectores como el Partido de la Gente optaron inicialmente por la abstención en medio de negociaciones con La Moneda.
El proyecto agrupa cerca de 40 medidas tributarias, económicas, ambientales y laborales bajo el argumento de impulsar la reconstrucción tras los incendios del centro-sur y reactivar la economía chilena. Sin embargo, la oposición sostiene que el corazón real de la propuesta es una reforma tributaria favorable a grandes empresas y altos patrimonios.
Entre las medidas más controvertidas aparece la rebaja gradual del impuesto corporativo desde 27% a 23%, incentivos para la repatriación de capitales, beneficios tributarios para inversiones de gran escala y mecanismos de invariabilidad tributaria por hasta 25 años para proyectos millonarios. También incluye exenciones transitorias de IVA para viviendas nuevas, eliminación de contribuciones para adultos mayores y cambios regulatorios en materia ambiental y permisos de inversión.
La aprobación en la Comisión de Hacienda ocurrió además en un contexto de creciente tensión política. La oposición ingresó más de 1.300 indicaciones para ralentizar o modificar el proyecto, denunciando que el Ejecutivo intenta tramitar la iniciativa “a la rápida” y sin debate suficiente.
Para contener ese escenario, el gobierno ingresó indicaciones sustitutivas que podrían reemplazar artículos completos del proyecto original y dejar fuera buena parte de las modificaciones opositoras. La estrategia provocó fuertes críticas de parlamentarios oficialistas y opositores, algunos de los cuales calificaron el mecanismo como un intento de vaciar la discusión legislativa.
Uno de los focos de controversia ha sido el informe del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), que advirtió que el plan podría aumentar los déficits fiscales si el crecimiento económico prometido por el Ejecutivo no se concreta. El organismo alertó además sobre el riesgo de acercar la deuda pública chilena al umbral considerado prudente para la estabilidad fiscal.
El debate se volvió especialmente sensible porque Kast había construido parte importante de su discurso político sobre la promesa de disciplina fiscal y reducción del gasto público. La contradicción entre esa narrativa y un paquete que podría reducir significativamente la recaudación tributaria ha sido uno de los principales argumentos de sus detractores.
Incluso desde sectores de derecha surgieron reparos. Algunas figuras del oficialismo y economistas cercanos al gobierno cuestionaron medidas como la exención amplia de contribuciones para adultos mayores de altos ingresos o ciertos incentivos tributarios considerados excesivamente costosos para el Estado.
Pese a ello, Hacienda mantiene un cronograma acelerado. El objetivo de La Moneda es despachar el proyecto desde la Cámara antes de la Cuenta Pública presidencial del 1 de junio y convertir la megarreforma en el principal símbolo económico del inicio del mandato de Kast.
El proyecto deberá seguir ahora su discusión en particular en Hacienda y luego pasar por las comisiones de Trabajo y Medio Ambiente antes de llegar a la Sala de la Cámara de Diputados, donde el gobierno todavía necesita asegurar votos fuera de su bloque para evitar un revés político mayor.





