
¿Estaríamos perdiendo nuestra independencia estratégica?
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En un reciente artículo aparecido en Clarín, se comenta la declaración del PS y un artículo de Carlos Ominami sobre política económica internacional de Chile. En ambos se critican las declaraciones del Ministro de RREE Francisco Perez quien sostuvo que Chile se ha asociado ahora con su “aliado estratégico”, los Estados Unidos de América. Para el político destacado de la ex-Concertación Ominami estaríamos perdiendo nuestra “autonomía estratégica”. Esto, en el contexto de la reunión latinoamericana convocada por los EEUU a los gobiernos de la región para desarrollar en conjunto una política contra el “terrorismo”, y declaraciones y llamados a cortar las relaciones comerciales con China, su enemigo estratégico.
Lo que nos interesa destacar aquí y constituye una cruda verdad es que hace décadas que somos dependientes económicamente de EEUU. No tenemos ni hemos tenido nunca total autonomía estratégica económica en nuestras relaciones con el mundo. El actual gobierno de Kast simplemente lo hace ahora explícito. Veamos porqué a nuestro juicio esto es así.
Primero un poco de contexto.
Esta dependencia se formalizó en general con los Acuerdos de Bretton Woods en 1944 cuando EEUU aparecía como uno de los ganadores de la II Guerra Mundial. Mediante un gran crecimiento económico pasaba a controlar la economía de todo el mundo occidental incluida Europa. Allí se diseño el nuevo orden económico mundial. En lo fundamental, el dólar como moneda internacional de reserva e intercambio y la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Allí se impuso un régimen de tipos de cambio fijos pero ajustables. Las monedas nacionales mantenían una paridad respecto al dólar estadounidense, mientras que el dólar era convertible en oro a un precio fijo de 35 dólares por onza troy. Los bancos centrales intervenían en los mercados de divisas para mantener esas paridades, aunque podían modificarlas en circunstancias excepcionales cuando existieran desequilibrios duraderos. Aunque las monedas de las grandes potencias pasaron a dejar de tener una cotización fija poco después de Bretton Woods y su paridad se determina hasta ahora con un valor flotante en los mercados internacionales de divisas. La dependencia continuó más tarde a pesar de todo en 1971 cuando Nixon terminó con la convertibilidad del dólar en oro. Solo el prestigio de la entonces fuerte economía de EEUU y su poderío militar además de la invención del “petrodólar” mas tarde han permitido la emisión de deuda ad infinitum donde destaca los Bonos del Tesoro.
Algunos ejemplos de nuestra dependencia
La inserción de Chile en la economía internacional tiene como una de sus herramientas básicas el llamado riesgo-país. Es su tarjeta internacional de presentación. Mide la probabilidad que el país cumpla con sus obligaciones financieras. Y esto apoyado en la eficacia de sus políticas financieras y el estado general del funcionamiento del Estado. Variables tales como la estabilidad política y financiera, la inflación, déficit fiscales, o el clima general social, político e institucional que pueden afectar la estabilidad del país. En suma, todo lo que afecte negativamente las expectativas de los inversores. Así, un valor alto de riesgo-país indica también un alto riesgo para los inversionista. Lo que implica que a la hora de pedir dinero prestado en el extranjero, tanto el propio Estado como los privados tendrán intereses más altos por parte del prestamista, además de que se exigirán colaterales. Esto es, garantías contractuales tales como bienes físicos, financieros, cesión de flujos de ingresos, garantías de instituciones multilaterales, producción futura de recursos mineros y muchos otros que aseguren el préstamo. También influirá en la fuga de capitales al extranjero y la estabilidad financiera y cambiaria.
Lo contrario es un bajo indice de riesgo-país. Este permite mayor confianza de los inversionistas, menos exigencias, intereses más bajos y todo lo que indica que existe la certeza que somos un cliente fiable.
En resumen, el riesgo país es la prima que los mercados exigen por prestar dinero a un país debido a la percepción de riesgo económico, político e institucional. Tiene un impacto directo sobre los tipos de interés, el tipo de cambio y la eficacia de la política monetaria.
Como se mide el riesgo-país?
Una forma de medirlo es utilizando un índice llamado EMBI (Emerging Markets Bond Index). Creado por J.P. Morgan el poderoso banco estadounidense. Es la diferencia entre la tasa de interés de los bonos emitidos por un país y la tasa de interés de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos para bonos comparables en términos de años de duración. Vulgarmente se conoce con el nombre de “spread” aunque no son exactamente lo mismo[i].
Por ejemplo si los bonos de EEUU a 10 años pagan un 4.5% de interés a sus tenedores y los bonos emitidos por el Estado chileno también a 10 años ofrecen tasas de interés del 6%, entonces tenemos una diferencia de 1.5%. El EMBI expresa esto en los llamados puntos básicos donde 100 puntos equivalen a 1% de diferencia. En el ejemplo citado tendríamos un EMBI de 150 puntos base.
Nótese que este índice es una medida relativa y no absoluta. Mide apenas que tan lejos o tan cerca del interés de los bonos americanos están los bonos chilenos. Porque si los primeros estuvieran por ejemplo a 1% y los chilenos a 1.5% el EMBI sería el mismo: 150 puntos base. Igual que en el caso anterior pero con tasas de interés mucho más elevadas.
Cuando Chile emite bonos en los mercados internacionales, el costo de financiamiento se fija en relación al rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años (entre otros períodos existentes), que se considera la «tasa libre de riesgo» global. A esta tasa de referencia se le suma un «spread» o costo adicional que refleja el riesgo percibido de la deuda chilena. Es decir, nuestro riesgo-país, depende enteramente del valor de esta relación. Con razón este índice fue inventado por el mayor banco de EEUU. La emisión de bonos del Banco Central se hace para diversos propósitos financieros y cambiarios. Por ejemplo, para no dejar alejarse mucho el valor del peso respecto del dólar. El Banco Central comprará o venderá bonos para mantener una paridad que estima beneficiosa para la economía nacional. Parece que se encuentra beneficioso en los últimos años devaluar nuestra moneda, visto que hemos pasado desde una paridad de entre $480-560 pesos por dólar en el período 2005-2013, a $944-651 pesos ahora en Julio de 2026. Uno de los más altos en dos décadas. Prácticamente el doble. Para la economía clásica esto incentiva las exportaciones. Nuestros bienes cuestan menos al comprador extranjero. Pero significa también vender nuestras riquezas más barato si lo miramos desde otro punto de vista. Extraño en todo caso porque el valor de nuestra principal riqueza exportable que es el cobre, su valor no ha parado de subir en los últimos años pasando de $6.730 USD/tonelada a $9.770 $USD/tonelada. Lo que se explica por una gran demanda para su uso en las nuevas tecnologías. En ese contexto no se entiende porque venderlo más barato puede ser beneficioso para el país[ii]. Sobre todo vendido así en bruto donde el exportador no paga por los ricos minerales que se encuentran junto al cobre. ¿La razón?. No tenemos ni una sola oficina en Aduanas para análisis de muestras de mineral exportado. Una falencia muy conveniente para las grandes mineras exportadoras. Se llevan oro, molibdeno y otros minerales gratis. Y esto desde que exportamos cobre. Para remachar, recordemos que el precio del cobre se decide en Londres y no en Santiago. Las grandes potencias precisan mucho cobre y barato. Sus mercados nos dicen a cuanto podemos vender nuestros recursos naturales. Nosotros cumplimos disciplinadamente nuestro rol de país dependiente. Evidencias todas de que no tenemos cualquier autonomía estratégica.
Dicho sea de paso, en su comentario Ominami dice que hemos tenido una economía internacional diversificada, lo que mostraría un cierto grado de independencia. Compramos casi todo a China nos dice. Pero por favor! Si medio mundo compra todo a China incluido el propio EEUU!. Eso no nos hace tener independencia estratégica. Eso es más bien el reflejo de una economía nacional que no produce lo esencial que el país necesita. Obra y gracia de las llamadas ventajas comparativas. Hemos destruido todo nuestro tejido industrial. No tenemos una política de largo plazo que planifica a treinta o cincuenta años. Cuando mucho para el período de una presidencia. Cuanto tenemos que aprender de los chinos!
Lo concreto es que el riesgo-país, siendo un índice muy importante en la definición de nuestra política monetaria depende de los vaivenes de la economía de EEUU. A este respecto y sin sorpresa alguna, constatamos además que las agencias de rating que nos evalúan son en su mayoría de EEUU. ¿Será todo esto que vamos recordando parte de una supuesta independencia estratégica que alguna vez habríamos tenido?
Si quedasen dudas sobre nuestra dependencia económica, preguntemosnos cual es el riesgo-país del propio EEUU. No tiene.
Recordemos que la tasa de referencia para calcular el EMBI es el valor del bono americano. Por tanto este tiene cero puntos base como spread. Es el valor utilizado como referencia. Su índice es cero. Y esto porqué? Porque la economía mundial reconoce que la economía de EEUU no tiene riesgo alguno. Sus bonos se consideran 100% confiables y seguros. Por definición. Mejor dicho por imposición. De allí la manera de calcular el spread. Eso es lo que se llama dominación monetaria mundial.
Todos los países usan el EMBI como indice de riesgo? No. Este fue desarrollado pensando en los países “emergentes” con más altas probabilidades de riesgo de no pago (default).
Las economías de las grandes potencias como Alemania, Japón, Francia, Italia o el Reino Unido entre otros se consideran de una muy baja probabilidad de no pago. Utilizan los CDS (Credit Default Swaps) para medir su riesgo. Se calculan en los mercados de futuros entre el valor de los bonos emitidos por dichos países. En la zona euro por ejemplo se utiliza como referencia las tasas del bono alemán o Bund. Es el índice cero. Las otras economías de la región se calculan unos 30,50 o mas puntos bases sobre aquel.
Si como emisor de Bonos por las razones arriba señaladas bailamos al son de la economía de EEUU, como tenedor de bonos internacionales mostramos igualmente una profunda – y hoy muy peligrosa – dependencia de la economía de EEUU.
Miremos para esto nuestras reservas internacionales, que llamamos Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES). El portafolio de inversiones constituye la mayor parte de estas reservas. Representa entre el 88 y el 90% del total como lo indica el cuadro a seguir donde incluimos los datos de algunos países de la región para comparación.
Composición de las reservas internaciones
| Componente | Chile | Colombia | Brasil | Argentina |
| Portafolio de inversiones | 86-92% | 92,4% | ≈95% | ≈75-80% |
| DEG y posición en el FMI | 9% | 6% | 2-3% | 5-10% |
| Oro monetario | 2-3% | 0,6% | 1-2% | 3-5% |
| Otros activos | Bajo | Bajo | Bajo | Elevado (swaps, repos y otros activos) |
Nuestras reservas tenían en 2026 [iii](Mayo) un valor total de aproximadamente $52.000 millones de dólares. De estas el portafolio de inversiones se lleva la mayor parte como muestra el cuadro con casi el 90%. De estos últimos el 86% está en Bonos del Tesoro y Pagarés Soberanos. Dentro de esta asignación, los bonos del Tesoro de EE.UU representan la mayor parte del portafolio de referencia. En la actualidad el Central tendría unos $37.000 millones de dólares [iv] con un fuerte aumento en los dos últimos años. Esto es, más del 50% de todas nuestras reservas están en Bonos de EEUU. Eso es lo importante de retener de estas cifras. Y esto, justamente cuando estos bonos están a ser vendidos precisamente en grandes cantidades en este mismo período por parte de los mayores tenedores de dichos bonos, Japón y China. Y esto no es por necesidades de caja de China ni de Japón. Es simplemente porque existe un consenso creciente en los inversionistas internacionales del cada vez mayor riesgo de estos bonos dada la enorme deuda soberana de Estados Unidos, avaluada hoy en algo así como $39.5 billones de dólares. Una deuda que muchos consideran imposible de ser pagada en los plazos estipulados.
Pareciera así y siendo mal pensados, que el “socio estratégico” chico viene al socorro de su socio grande cuando este más necesita dinero en el desarrollo de un esquema financiero que algunos califican de un gigantesco esquema Ponzi[v]. Entre otras cosas, para financiar sus interminables guerras en el mundo. Y este enorme aumento de compras de bonos de EEUU por parte de Chile ha sido hecho no por este gobierno sino que por el anterior[vi].
Todavía podríamos dar otros ejemplos de esta dependencia en materia de política monetaria. El Banco Central tiene un programa de administradores externos. Entrega alrededor del 3% de nuestras reservas, algo así como $1400 millones de dólares a BlackRock Institutional Trust Company N.A. y Amundi Asset Management
para manejar nuestros fondos y “aprender de ellos” tal como nos dice el Banco Central. ¿Aprender? ¿No se supone que los economistas del Central deberían ya ser “sabidos” cuando entran a trabajar? ¿O pagamos un salario que viene del bolsillo de los contribuyentes para venir a aprender como debemos manejar nuestras inversiones de fondos soberanos?
Mejor no cansar los lectores y continuar con otros ejemplos sobre una supuesta pérdida ahora de nuestra “independencia estratégica”. Esa que nunca hemos tenido.
Terminamos diciendo que no nos pasen gato por liebre. Todos los gobiernos desde Pinochet para acá incluida toda la Concertación en sus dos versiones y los gobiernos de Piñera no hicieron nada para cambiar nuestra dependencia para lo que habría sido necesario cambiar el modelo de desarrollo neoliberal que nos ha sido impuesto y que muchos de nuestros economistas continúan a impulsar con gran entusiasmo.
[i] Spread es un diferencial entre dos tasas de interés cualquieras.
[ii] Vamos en contra de la ley de oferta y demanda. Crece la demanda y en vez de aumentar bajamos el precio real al devaluar el peso.
[iii] Casi todas las referencias son del Banco Central de Chile.
[iv] Fuente: Departamento del Tesoro de EEUU.
[v] Tal como el economista norteamericano Michael Hudson y otros.
[vi] También hemos aumentado la compra de oro. Sin duda la reserva más segura de todas. Curiosamente en 2025 pasamos de tener 40 millones de dólares en oro a 1200 millones. Pareciera que se acordaron de repente del valor del metal amarillo.
Patricio Serendero
[i] Spread es un diferencial entre dos tasas de interés cualquieras.
[ii] Vamos en contra de la ley de oferta y demanda. Crece la demanda y en vez de aumentar bajamos el precio real al devaluar el peso.
[iii] Tal como el economista norteamericano Michael Hudson y otros.
[iv] También hemos aumentado la compra de oro. Sin duda la reserva más segura de todas. Curiosamente en 2025 pasamos de tener 40 millones de dólares en oro a 1200 millones. Pareciera que se acordaron de repente del valor del metal amarillo.





