
93% de los trabajadores de Farmacias Ahumada respalda la huelga y exige mejoras salariales
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El Sindicato N°1 de Farmacias Ahumada rechazó la última oferta presentada por la empresa y aprobó por una amplia mayoría la huelga. Los trabajadores reclaman estabilidad laboral, reajustes que compensen efectivamente el costo de la vida y un bono de término de conflicto. La negociación ocurre en momentos en que la cadena desarrolla un ambicioso proceso de expansión bajo sus nuevos propietarios.
Una contundente señal entregaron los trabajadores del Sindicato N°1 de Farmacias Ahumada en el marco de su proceso de negociación colectiva: un 93% votó a favor de la huelga y rechazó la última propuesta presentada por la compañía.
La organización, el sindicato más grande de la cadena farmacéutica, sostuvo que las demandas planteadas durante la negociación no son desmesuradas, sino que apuntan a mejorar condiciones básicas de quienes diariamente mantienen funcionando los locales de la empresa.
Los trabajadores han definido tres puntos centrales para alcanzar un acuerdo: estabilidad laboral; una mejora real de las remuneraciones que considere el aumento del costo de la vida; y un bono de término de conflicto que reconozca el aporte realizado por los trabajadores.
La magnitud de la votación adquiere especial relevancia debido al momento que atraviesa Farmacias Ahumada. La compañía está desarrollando una fuerte estrategia de expansión después del cambio de propiedad registrado en los últimos años.
La Fiscalía Nacional Económica aprobó en 2023 la adquisición del control de Farmacias Ahumada por Inversiones Da Vinci, sociedad vinculada a un grupo de inversionistas encabezado por Guillermo Harding, fundador y expropietario de Farmacias Cruz Verde.
Desde entonces, la empresa ha emprendido un proceso destinado a recuperar participación y presencia territorial. En mayo pasado, Diario Financiero informó que la cadena había superado los 400 puntos de venta después de haber abierto más de cien nuevos locales bajo la nueva administración. La propia compañía señala actualmente que posee más de 400 farmacias y más de 3.000 trabajadores en el país.
“Invertir en el activo más importante”
Para el sindicato, precisamente este proceso de expansión abre la posibilidad de que la nueva administración entregue una señal hacia quienes sostienen cotidianamente la operación.
“Esta negociación representa una oportunidad para que los nuevos dueños de la empresa entreguen una señal concreta de reconocimiento a sus trabajadores”, señaló Alondra Catalán, tesorera del Sindicato N°1.
Catalán sostuvo que las demandas buscan reconocer “el valor que tiene el trabajador productivo de esta empresa” y planteó que la administración tiene la oportunidad de entregar un incentivo que considere la labor desarrollada en cada uno de los locales.
“En el fondo, se trata de invertir en el activo más importante que tiene esta empresa: sus trabajadores. No estamos pidiendo nada descabellado”, afirmó.
La organización sindical sostiene que el resultado de la votación constituye una señal difícil de desconocer: 93 de cada 100 trabajadores que participaron se pronunciaron por la huelga.
Los dirigentes esperan ahora que la empresa mejore sustancialmente su propuesta y permita abrir un camino hacia un acuerdo.
Trabajadores en medio de la expansión
La negociación colectiva coincide con una etapa particularmente activa para Farmacias Ahumada. Su administración ha definido un plan de crecimiento destinado a recuperar terreno dentro del mercado farmacéutico chileno.
En mayo de este año, su gerente general, Pablo Hervías, señaló que la compañía avanzaba de acuerdo con un plan de desarrollo a cinco años. La estrategia incluye nuevas aperturas y la recuperación de presencia en zonas de alta demanda, especialmente Santiago, Gran Valparaíso y Gran Concepción.
La expansión coloca inevitablemente la situación de los trabajadores dentro de la discusión. El propio sitio institucional de Farmacias Ahumada sostiene que sus colaboradores constituyen “el corazón” de su negocio y destaca entre sus objetivos la conciliación de la vida laboral, personal y familiar.
El sindicato plantea ahora que esas definiciones deben expresarse también en las condiciones económicas y laborales negociadas con sus trabajadores.
Juana Figueroa, dirigenta del Sindicato N°1, sostuvo que quienes trabajan en los establecimientos son parte fundamental de la recuperación que pretende impulsar la compañía.
“Si la empresa aspira a recuperar y fortalecer el lugar que históricamente tuvo, debe comenzar por reconocer y valorar a quienes la sostienen todos los días”, afirmó.
Son esos trabajadores, recalca la organización, quienes atienden a los clientes, mantienen operativos los establecimientos y hacen posible el funcionamiento cotidiano de una red que nuevamente se encuentra en expansión.
La negociación entra así en una fase decisiva. Con un respaldo del 93% a la huelga, el Sindicato N°1 espera que la administración interprete el resultado como una señal para modificar su última propuesta y acercarse a las demandas planteadas.
Los trabajadores aseguran que mantienen abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo, pero sostienen que este debe traducirse en mejoras concretas.
La pelota queda ahora del lado de Farmacias Ahumada: mientras la compañía busca recuperar posiciones dentro del mercado y ampliar nuevamente su presencia en el país, enfrenta una negociación colectiva en la que una amplia mayoría de sus trabajadores acaba de manifestar que la oferta recibida hasta ahora resulta insuficiente.
