
La Derecha en el Gobierno roba siempre a manos llenas
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El actual escándalo en Paraguay no es más que una confirmación de un patrón. Cuando la Derecha gobierna, roba a manos llenas. A veces comenzando por el propio Presidente de la República.
El caso de Paraguay no es más que el último del eslabón que confirma lo que afirmamos.
El Banco digital Ueno, el más grande del país guaraní acaba de declararse en bancarrota. Mejor dicho, el Banco Central paraguayo lo ha liquidado después de comprobar operaciones que ponían en riesgo la solvencia de la institución. La decisión la tomó el hoy también renunciado en medio del escándalo Presidente del Banco Central Carlos Carvallo el que, ¡oh sorpresa, había sido Presidente del Banco Ueno hasta 2023!. Imposibilitados los ahorradores de poder sacar su dinero del banco se volcaron a las calles reclamando este robo gigantesco. Y el Parlamento procedió a la acusación contra el Presidente.
El hoy renunciado Presidente de la República Santiago Peña Neto fue hasta 2023 un accionista importante del grupo Vasquez, controlador del Banco Ueno. El Banco era el principal emisor de cartones de crédito en Paraguay. Ofrecía condiciones más ventajosas que cualquier otro banco privado del país. Con el aval y la publicidad de su entonces accionista y político, más tarde en la Presidencia, había conseguido la colocación de las pensiones y los ahorros de más de tres millones de paraguayos, uno de los países más pobres de Sudamérica. Con tal cantidad de dinero, así como lo hacen las AFP en Chile, prestó dinero a empresas ligadas al propio grupo controlador del Banco. Estas no devolvieron el dinero. El Banco Ueno quebró. El dinero se ha esfumado.
Los reguladores del Banco Central investigan igualmente si el Ueno había financiado indirectamente la venta de una cartera de activos de una cartera ligada al grupo Vasquez.
Peña Neto aparecía ayer con cara de víctima diciéndole a su país que él renunciaba. El no tenía nada que ver en este asunto. Esperaba – así en modo condicional – que el “problema se arreglara”. Que el gobierno estaba tomando las medidas para “devolver algún dinero” a los robados clientes. La desfachatez del sinvergüenza que caracteriza los ladrones de cuello y corbata desde siempre.
Un voto unánime del Parlamento paraguayo lo ha acusado de este robo y se prepara para un juicio político. Los diputados de su partido político intentaron hacer fracasar la medida ausentándose del hemiciclo mediante la falta de quorum para que las decisiones tomen efecto legal. Como lo hacen siempre los parlamentarios derechistas en todo el mundo, que esconden asesinatos, robos y escándalos varios por esta vía.
El Ministerio Publico de Paraguay también abrió una investigación, emitiendo mandato de captura y detención de ocho ejecutivos del Banco Ueno, los que ya se entregaron a la policía.
El Banco administraba mas de $850 millones de dólares, de los cuales hacían parte las pensiones de los jubilados. Hoy sin poder retirar ni un peso del banco.
Paraguay hasta aquí era presentado por la Derecha mundial y especialmente la sudamericana, como un país capitalista con un modelo de crecimiento exitoso. Los empresarios hablaban y hablan de él por todas partes como un lugar maravilloso donde se puede invertir y ganar mucho dinero. ¿Habrá sido esto que interesó a los empresarios chilenos que acompañaron a Kast en su visita a Asunción recientemente? ¿El hecho de que empresas paraguayas estaban recibiendo préstamos a bajo costo por parte del banco del Presidente y que ahí entonces había una mina de oro? Me inclino a creerlo. Para ganar dinero se matan poblaciones enteras y se destruye el mundo. Robar el ahorro y las pensiones de tres millones de paraguayos no parece ser algo tan grave.
Donald Trump, el Presidente estrella de la Derecha mundial, ese que admiran desde Bukele hasta Kast y que acaba de ser repudiado por el voto del Pueblo de EEUU, ha venido robando sin cesar. Particularmente desde que llegó al poder en su segundo mandato. Varios senadores norteamericanos han dado información detallada de estos robos en el Congreso de su país. No se trata de una invención. Está documentado. Bitcoins, manipulación de las Bolsas, negocios aquí y allá disfrazados de relaciones diplomáticas. No solo para el. También para su familia y amigos. Se ha calculado que ha doblado su fortuna en estos dos años de su segunda Presidencia.
Por su parte, el Presidente Milei de Argentina ha sido denunciado igualmente por el escándalo de una empresa de bitcoins que él endorsó públicamente, ganando 100 millones de dólares en un día, para luego negarlo cuando la estafa (que ocurre en general con las bitcoins) fue descubierta. Digamos además que Milei está vendiendo a precio de ganga los ricos recursos naturales de su país a empresas extranjeras, particularmente de EEUU y – despreciando la soberanía argentina – colocando la política exterior de su país al servicio del imperio. Un gobierno que tiene al 60% de los argentinos en la pobreza. Un desastre económico. Este es el mismo Milei que acusa a “los zurdos” de ser ladrones y no saber gobernar. Patético.
De José Antonio Kast sabemos positivamente que para evitar pagar impuestos en su país, al que declara ser un leal servidor, esconde mucho dinero en “paraísos fiscales”, Panamá en su caso, esa metáfora escogida para esconder el hecho que se trata de lugares donde los ricos del mundo, incluidas todas las mafias nacionales e internacionales, esconden dinero robado o mal habido. No habrá terminado este desgobierno actual, que se está cayendo a pedazos por la ineficiente administración de la cosa pública, con un programa que pretende retrotraer la economía al Chile de 1980, hasta que sepamos como han robado, beneficiado a las empresas, aumentando la acumulación de la riqueza producida en pocas manos, destruyendo el ambiente y reprimiendo a la población cuando reclama, como lo demuestran las últimas acciones policiales contra los estudiantes. Ya para no hablar de una ineficiente e ineficacias administrativas dignas de los peores gobiernos que hemos tenido, lo que no es poca cosa. Se suceden los nombramientos de nuevos sub-secretarios y otros cargos regionales sin poder encontrar gente que sepa lo que hace y no robe. O al menos que no robe tanto. Algo difícil de encontrar en las filas de la Derecha, donde muchos de sus dirigentes y otros operadores políticos de baja estofa no tienen currículo. Tienen prontuario como dijo un diputado de Oposición.
Trump está terminando de destruir la economía y el respeto de su país en el mundo entero. Milei otro tanto como lo denuncian a diario los comentaristas argentinos. El señor Kast no lleva un año en el Gobierno y todas las cifras indican el desastre que están produciendo sus políticas. Jair Bolsonaro en Brasil, ladrón hasta de joyas para su mujer, golpista y mafioso, contribuyó más que nadie a la destrucción de la Amazonía y la economía de su país empobreciendo los trabajadores y enriqueciendo a los ricos, el patrón invariable de los resultados de la gestión de la Derecha. En Brasil la lista de los corruptos es larga. Solo mencionaremos a Collor de Melo destituido por ladrón.
Pero están también, y no conviene nunca olvidar, Augusto Pinochet, asesino además de ladrón quien ocupa una posición destacada en esta lista de hampones, así como Alvaro Uribe en Colombia y otros cuantos más. En Perú está nuevamente el clan Fujimori en el poder en la persona de su hija. Tan corrupta y golpista como el padre Alberto Fujimori. Presidente entre 1990 y 2000. Este además de condenado por numerosas violaciones a los DDHH, fue condenado por corrupción, peculado, sobornos, etc. Ya veremos como la Sra. Keiko roba en su país. Ya fue acusada en el pasado por lavado de activos, pertenecer a una organización criminal, falsa declaración en procedimientos administrativos, etc. Es cosa de darle tiempo ahora que es Presidenta para que sepamos como ha vuelto a robar e infringir las leyes.
En resumen, la Derecha en el Gobierno siempre roba. No solo se roba por parte de los mismos Presidentes. La política aplicada siempre, pero siempre, permite la transferencia de la riqueza producida por millones, a los más ricos de sus países, en un patrón matemático despiadado. Los resultados están a la vista.
Patricio Serendero
