El histórico Partido Demócrata Cristiano que se formó en nuestro país en la década del 50 del siglo pasado (y cuyo antecesor, la Falange Nacional, en los 30) dejó de existir a fines de los 80.
La dura represión del gobierno de Alessandri no fue el único factor que debilitó al movimiento obrero en la primera mitad de los años 20. A él se sumó su creciente desunión. Particularmente porque la mayoría socialista de la FOCH –en el curso de la conversión del Partido Obrero Socialista (POS) en Comunista- forzó a los demócratas a abandonarla
Como vimos, el ejército chileno se constituyó en la virtual “facción armada” de la clase media y por varias razones nacionales e internacionales adquirió gran importancia en la vida nacional.
La política autoritaria y represiva -y finalmente conservadora- del gobierno de Alessandri se expresó también en la educación. Así, en su Mensaje al Congreso Nacional de junio de 1922 señalaba: Es mi deseo que la instrucción se subordine a un pensamiento y una orientación única
Uno de los mitos más notables y persistentes acerca de nuestra historia es que la Constitución de 1925 tuvo un origen y un contenido impecablemente democráticos. Nada más lejano de la realidad
Esperemos, pues, que en el Congreso chileno prime finalmente el respeto irrestricto de la vida humana; conjuntamente, con el respeto también irrestricto de la muy noble profesión médica y del conjunto de los profesionales de la salud, cuyo noble compromiso ha sido siempre contribuir a la salud y al alivio del sufrimiento de todas las personas, y nunca a su muerte.
Y en la conducta fuertemente autoritaria del gobierno de Alessandri resaltó la expulsión de profesor de la Universidad de Chile, de Carlos Vicuña Fuentes, por el sólo hecho de plantear su opinión sobre la mejor forma de resolver el conflicto que persistía con Perú sobre la posesión de Tacna y Arica, en un evento organizado por la Federación de Estudiantes de Chile (FECH).
Otra clara demostración represiva de los comienzos del gobierno de Alessandri se produjo con ocasión de las peticiones en ese sentido de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), ante la efervescencia de organizaciones campesinas creadas por la Federación Obrera de Chile (FOCH) que originaron inéditos pliegos de peticiones y huelgas en un mundo rural
¡Hace décadas que las “barras bravas” se han virtualmente apoderado de los estadios de fútbol en nuestro país; imponiendo un virtual reino de terror cuando se realizan partidos de “alta convocatoria”! Y esto ante la complicidad o tolerancia de los dirigentes de los clubes y de la ANFP
La presidencia de Alessandri (1920-1925), más allá de sus discursos y de sus propósitos de establecer una legislación social, continuó aplicando una política represiva al movimiento obrero desde sus inicios. Así, en el contexto de una grave crisis de desempleo en el norte por la crisis del salitre y de la inhumana actitud de las compañías salitreras de expulsar a los