
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 26 segundosApenas Sócrates —no el filósofo— vio a aquella mañana a la joven que había citado, se aproximó en silencio. Ella hizo un gesto al percibir la cercanía y por prudencia, mantuvo la tranquilidad. —Nunca en mi vida, querida muchacha, había observado atributos de tanta belleza. —¿De verdad le […]














