
El 4 de septiembre de 2022 quedará en la memoria de muchos chilenos como una fecha amarga. Ese día, el electorado rechazó la propuesta de una nueva Constitución que prometía ser más inclusiva y otorgar amplios derechos sociales, como el acceso a la vivienda, al agua, a la salud y a una educación digna. El rechazo alcanzó un 61%, lo que marcó un hito en la historia reciente














