
“El soberano es el pueblo y por tanto el Estado de Derecho debe servir a los intereses del pueblo y, cuando no sirve para garantizar los derechos esenciales, el pueblo tiene todo el derecho y la razón para pasarse por sobre el Estado de Derecho.” Estas palabras de Daniel Jadue, que han despertado la indignación de los guardianes del orden burgués, merecen una seria reflexión.














