
El nuevo gobierno inició su gestión con una elaborada campaña de estridencia denunciativa: “Chile se cae a pedazos”, “Los migrantes tienen las fronteras abiertas”, “El Tren de Aragua tiene carta de residencia en Chile”, “Codelco es un desastre”(voceado además por radios como BioBio). En fin, la hipérbole era creativa y fulminante, como si la campaña presidencial estuviera














