
Severamente castigado por sus propios errores, por su debilidad para enfrentar las presiones que recibe de todas partes y sobre todo por la malintencionada oposición de la derecha pinochetista que le niega la sal y el agua porque ha sido el primero en décadas en reivindicar el nombre del líder socialista Salvador Allende, el gobierno del presidente Gabriel Boric ha














