
De aquellos acólitos de Chacarillas, hay infinidad de ellos que se les perdió el rastro y viven el protector anonimato y un mínimo de ellos, persiste en su anhelado propósito de seguir activo. La idolatría pagana los convierte en serviles al régimen. Lame botas por tradición, aunque no arrepentidos de haber venerado a la tiranía, de tarde en tarde, dan señales de vida.














