
El primer problema es que los "insumisos" se niegan a cualquier pacto con otras fuerzas y, además, rechazan cualquier primer ministro del Nuevo Frente Popular que no sea propio o cercano a ellos, y exigen que en todo caso no sea socialista, los que cuentan ahora con un grupo parlamentario comparable. El segundo problema es que el ala derecha del macronismo, proveniente del














