En Chile las políticas mercantilistas se aplican desde las sombras con absoluta libertad y desenvoltura, hasta con naturalidad, porque no están sujetas a disposiciones legales, no admiten control, regulación, fiscalización o sanción ninguna.
Para superar nuestra actual crisis sistémica, es fundamental empezar a reflexionar sobre nuestra identidad, desde la base, de abajo hacia arriba. Si no lo hacemos, seguiremos repitiendo los mismos errores y decepciones. Es un trabajo largo, pero indispensable si queremos salir adelante.
En el sistema neoliberal vigente ya no se respeta la palabra empeñada, conocemos sentencias judiciales acomodaticias, dictámenes "vinculantes" de la Contraloría General de la República que se desacatan, las violaciones a las leyes y reglamentos están a la orden del día, abundan los delitos económicos
Infinidad de teatros del país, dedicados al vodevil y la farándula, abrieron sus puertas a un autor que, pese a su anonimato, se ha convertido en celebridad. Quienes saben de ópera bufa, dicen que se mantendrá en cartelera, por mucho tiempo. La inclusión de gallinas cluecas, acólitos, cagatintas, alcahuetas y bufones, se garantiza.
Más allá de las peculiaridades del caso peruano, la rehabilitación pública del fujimorismo emprendida por Boluarte es una advertencia de los peligros que corre un país cuando se ve sometido a un régimen ilegítimo
El 18 de septiembre es, sin duda, una fecha de enorme relevancia en la memoria colectiva de Chile. Año tras año, millones de chilenos celebran lo que se ha convertido en el "Día de la Independencia", una jornada festiva marcada por las tradiciones patrias, los desfiles y las fondas.
Es importante enfrentar de manera decidida la corrupción y el tráfico de influencias para comenzar a superar la crisis que está afectando al Estado de Derecho y la democracia, y no barrerlo bajo la alfombra como se ha hecho en el pasado.
Todo indica, pues, que en los plazos históricos previsibles se seguirá manteniendo vigente la “refundación nacional” extrema que impuso la derecha a sangre y fuego a través de la dictadura; y que la “centro-izquierda” legitimó, consolidó y profundizó pacíficamente con posterioridad…
El cambio del disimulo al DESPARPAJO, es la bocina de alarma que advierte que nuestras élites ya deben ser reemplazadas, junto a la totalidad de su aparataje, ese que les permitió envejecer corruptamente.
En septiembre, refrendamos nuestro compromiso por no detenernos, por seguir avanzando y luchando tras nuestras demandas, tenemos el desafío de no amilanarnos con las bravatas de la derecha y de algunos seudo izquierdistas que han criminalizado la protesta social y el legítimo derecho a rebelarse