
Mientras académicos y analistas dividen el mundo entre "Occidente" y "Sur Global", lo que se oculta tras ese relato es una lucha entre las clases dominantes de las grandes potencias. Las sanciones, aranceles y guerras no son meras estrategias geopolíticas: son mecanismos para que las élites económicas mantengan su poder, mientras los pueblos del mundo —del norte y del sur—













