
"La actitud del general Yáñez es grave y preocupante," afirmó Campillai. "Chile necesita una institución profesional, respetuosa de la Constitución y de los derechos humanos, y que sea obediente de la autoridad civil. Lamentablemente, un general deliberante, imputado por causas de violaciones a los derechos humanos en las cuales no colabora, no da garantías de aquello".














