El 8 de enero recién pasado el Ministerio de Desarrollo Social dio a conocer los resultados de la Encuesta Casen, relativos al año 2024. Ese estudio es el más serio y más completo que se realiza en Chile en el campo de la medición de la pobreza.
América Latina y el Caribe, ALC, compite con mucha fuerza con el África subsahariana en cuanto a cuál es la región más desigual del mundo. Chile, a su vez, compite dentro de ALC para ver cuál es el país más desigual dentro de esta región altamente desigual.
“Es lamentable que el poder judicial de este país no funcione para la gente pobre”, dice con desaliento Sandra Vergara, presidenta de la Unión de Campamentos Placillanos, a raíz de uno de los tantos desalojos de familias desposeídas que - sin otra alternativa para sobrevivir - se habían tomado una propiedad particular en Valparaíso.
La fotografía estadística que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó el 11 de agosto de 2025, correspondiente a la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2024, vuelve a dejar en evidencia una realidad persistente: Chile es un país profundamente desigual
En su campaña por las primarias de Convergencia Social, el diputado Gonzalo Winter instala la desigualdad como eje central del debate político. Propone enfrentar la concentración de la riqueza y recuperar una política transformadora para Chile.
Un reciente informe de la entidad Techo Chile dice que en el territorio nacional hay 1.428 campamentos de tránsito, esto es la cifra más alta en los últimos 29 años. Allí habitan 120 mil familias, en sobre un 60% sin servicios vitales de agua y luz eléctrica, y muchas veces en zonas de riesgo porque estos modestos grupos familiares no disponen del dinero
En un contexto donde la desigualdad y la exclusión parecen haberse naturalizado en nuestra vida social, el profesor Pablo Salvat nos invita a pensar y cuestionar los fundamentos éticos y normativos de nuestras sociedades.
Posiblemente no se haya conocido afirmaciones tan meridianamente claras de la mirada que tiene la UDI del país y de sus habitantes. Sostener que la desigualdad es un asunto de muy larga data, algo natural, y que provendría sin duda desde los tiempos de las cavernas no debe causar asombro.
El neoliberalismo es contrario a cualquier orden en el que la democracia sea la base de la convivencia y desarrollo de la sociedad. Es un sistema esencialmente antidemocrático, violento y criminal, en donde las personas y sus derechos son vehículos del enriquecimiento de los que ya son ricos desde hace mucho y que para serlo más aun, no se frenarán porque haya vidas de
Hace largo tiempo que la ciudadanía viene demandando que un primer paso debe ser una equitativa distribución de las riquezas del país – según el esfuerzo y disposición de cada cual – entre todos y cada uno de los chilenos, asegurando una sociedad justa y solidaria. La igualdad es la mayor urgencia en el Chile de hoy.