
Uno de los episodios más graves habría involucrado a un vehículo policial que avanzó a alta velocidad sobre manifestantes mientras hacía sonar su bocina, situación que —afirmaron— puso en riesgo de atropello a estudiantes y asistentes que participaban en la protesta.
La fundación denunció además detenciones de jóvenes y adolescentes durante los operativos policiales














