El presidente reiteró su postura dura, asegurando que su administración seguirá atacando “extremadamente fuerte” a Irán durante ese período. Incluso afirmó que el objetivo es llevar al país adversario “a la Edad de Piedra”.
En las últimas dos semanas, decenas de miles de personas han salido a las calles en Italia, Francia y España para protestar contra la escalada bélica en Oriente Medio y el uso de bases militares en suelo europeo como plataforma logística de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Las movilizaciones, convocadas por organizaciones pacifistas, sindicatos,
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplazó ayer, ahora 10 días, su ultimátum para atacar las instalaciones energéticas de Irán y aseguró que lo hacía a petición de la república islámica en el marco de las negociaciones de paz, aunque Teherán ha desmentido de forma reiterada que haya conversaciones. Previamente, el republicano amenazó a Teherán de que tome “en
A pesar de negar cuantas veces esta guerra, lo claro es que una victoria estadounidense está fuera de alcance. Cualquier "victoria" militar real requeriría una invasión terrestre a gran escala y la estabilización del régimen Iraní, un objetivo que la administración Trump no tiene ni el mandato interno para perseguir ni la coalición de aliados para apoyar.
Hay momentos en la política internacional en que el lenguaje deja de describir la realidad y comienza a transformarla. El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán —una amenaza directa de destruir su infraestructura energética si no reabre completamente el Estrecho de Ormuz— pertenece a esa categoría. No es simplemente una advertencia más en una guerra ya en curso. Es
El reciente ataque al yacimiento de gas South Pars —compartido por Irán y Qatar— marca un punto de inflexión en el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos. Lo que comenzó como una confrontación de carácter militar y estratégico ha escalado hacia una dimensión mucho más amplia: la guerra energética.
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 26 segundosDurante semanas, el Estrecho de Ormuz —arteria vital de la economía mundial— ha dejado de ser lo que siempre fue: el punto de paso obligado del petróleo denominado en dólares. No es una flota militar la que lo bloquea, ni un conflicto naval abierto. Es algo más silencioso […]
Para países importadores de energía como Chile, un shock petrolero global representa un desafío económico importante.Chile produce cantidades muy limitadas de petróleo y depende casi completamente de las importaciones para abastecer su consumo interno. Eso significa que cualquier aumento en el precio internacional del crudo termina trasladándose, tarde o temprano, al
Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 7 segundosUna cosa es criticar la arquitectura interna de un régimen, y otra distinta es no entender el lugar que ocupa dentro de una configuración global en crisis. El mundo actual no vive una etapa de expansión democrática ni de cambios estructurales. Vive una crisis profunda del orden capitalista […]