
Milei no es el problema, es resultado de traicionar un proyecto político democrático alternativo al capitalismo. Las clases dominadas y explotadas se han visto abandonadas por los progresismos. Y en esta circunstancia, las soluciones totalitarias, antidemocráticas y excluyentes, se convierten en una opción de salida. Baste recordar el ascenso de Hitler y el partido nazi.











