Yerko Ljubetic comentó en Línea 1 de Radio y TV Usach sobre el uso creciente de desinformación en campañas políticas y cuestionó duramente la propuesta de expulsión masiva de migrantes, que incluso contempla separar a niños y niñas de sus familias.
José Kast: fanático, cínico y peligroso. El proyecto nacionalista del Partido Republicano, encabezado por su jefe máximo José Antonio Kast Rist, está hoy a un metro de tomar La Moneda. Ese proyecto —que guarda semejanzas inquietantes con un nazismo criollo, aunque con factura propia— ha calado profundamente en amplios sectores de la sociedad chilena.
Sin proyecto de país, sin liderazgo estratégico y atrapado en consignas, el cara a cara presidencial confirmó —según Juan Carlos Gómez Leyton— el vaciamiento de la política. Y, pese a todo, dejó abierta la posibilidad de una sorpresa electoral.
El debate presidencial de anoche había sido anunciado como el momento decisivo. La última gran oportunidad de Jeannette Jara para intentar torcer una elección que, según todas las encuestas, aparece ampliamente inclinada en favor de José Antonio Kast.
Silencios que protegen, ataques que buscan romper el tablero y una política atrapada entre el miedo y la resignación.
En la antesala del domingo, el debate no solo enfrenta a dos candidatos,
sino a dos formas opuestas de ejercer el poder.
La derecha chilena ha dado un paso que, hasta hace poco, parecía políticamente imposible: instalar en la agenda pública la idea de liberar a reos de alta peligrosidad —incluidos violadores de menores, homicidas y condenados por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura— bajo la figura de “conmutación humanitaria de penas”.
A una semana de la segunda vuelta presidencial que definirá quién gobernará Chile entre 2026 y 2030, el académico y ex ministro José Joaquín Brunner irrumpe con una columna que pone nombre y marco teórico a lo que describe como el “proyecto iliberal” de la derecha dura chilena.
La irrupción del candidato José Antonio Kast con la propuesta de liberar o indultar a condenados por crímenes de lesa humanidad removió nuevamente una herida que Chile no ha logrado cerrar y que, como demuestra la historia reciente, se reabre cada vez que sectores de la ultraderecha intentan relativizar la dictadura y sus horrores.
La idea de que se entronice en el poder político la ultraderecha más abyecta de cuantas es posible, es el temor de gentes incluso cercanas a la candidata Jara. Resulta de un candor suicida escuchar a voceros de la candidata decir que quedan diez días para remontar los pronósticos. Y de una ingenuidad exuberante la decisión de ponerse rudos frente a la ultraderecha en
A días de la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre, más de 150 organizaciones de Derechos Humanos difundieron una declaración pública en la que manifiestan una “honda preocupación” ante la posibilidad de que el candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, resulte electo.