Al forzar la salida de Francisco Vidal de TVN, José Antonio Kast logra mover la agenda y presentarse como defensor del pluralismo. Pero lo hace para tapar lo incómodo: los bots que existen y las denuncias que lo acechan.
En otro país, un escándalo por bots, difamación sistemática, manipulación informativa y guerra sucia digital bastaría para demoler una candidatura. En Chile, lo confirma Criteria y lo repite Cadem: José Antonio Kast no pierde votos. Porque aquí no se vota por ideas, se vota por cruzadas. No se elige un presidente, se consagra un exorcista nacional.
Aunque Jeannette Jara lidera la carrera presidencial en primera vuelta con el 30% de las preferencias, los sondeos proyectan una derrota ante José Antonio Kast en el balotaje.
La ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, cuestionó en duros términos al abanderado del Partido Republicano, instándolo a despejar la incertidumbre sobre su programa de pensiones y a dar una explicación sobre las acusaciones que lo vinculan a campañas de desinformación digital.
El testimonio de Elisa Loncón: La académica mapuche y expresidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, fue una de las principales víctimas de esas campañas de odio.
El silencio del candidato del Partido Republicano y el Partido Social Cristiano, José Antonio Kast, frente al escándalo de las redes de trolls y bots revelado por un reportaje de Chilevisión, ha abierto un nuevo flanco político.
El diputado socialista Daniel Manouchehri fue categórico al exigir a Kast que responda. A su juicio, la evidencia acumulada sobre el funcionamiento de cuentas falsas, trolls y bots coordinados no deja espacio para la duda.
El escándalo de los bots de Kast no es un episodio aislado, sino una señal de alarma sobre cómo se degrada la democracia en la era digital. Las campañas de odio, impulsadas por máquinas que no son ciudadanos, moldean la conversación pública, silencian voces críticas y erosionan la confianza en la política.
La Fiscalía acogió una denuncia presentada por un grupo de parlamentarios oficialistas y designó al fiscal César Astudillo para investigar la existencia de redes coordinadas de desinformación y ejércitos de bots presuntamente asociados al entorno del candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast.