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La Cámara argentina aprueba el aborto sin condiciones; no solo la cordillera nos separa

El tirano Diego Portales, junto con violar la Constitución a su amaño, exhibir a los presos en jaulas, desterrar a los héroes de la Independencia, tenía algunas frases buenas y certeras, como la de la “aristocracia beata y mala”, lo cual denotaba que la conocía muy bien; como pragmático, no creía en Dios, pero sí en los curas. El padre de la Constitución, Portales, era, además, un asesino: ordenaba el exterminio de sus opositores en Curicó, y afirmaba que, si su padre también osara rebelarse, lo mataría, (la estatua de este siniestro personaje mira diariamente, desde la Plaza de la Constitución, al desprestigiado Presidente Piñera).

A diferencia de Argentina, (donde están los verdaderos libertadores de nuestro país), Chile sigue siendo gobernado por comerciantes, ladrones corruptos, pacatos y, para el colmo, bendecidos por curas que violan niños.

En 1925 Chile no se separó de la iglesia católica, pues el arzobispo Crecente Errázuriz seguía diciendo que ´la iglesia seguiría atada al Estado para servirlo´ – mejor, ¿servírselo? -.

Mientras en Argentina se aprobaba el divorcio, gracias a Eva Perón, en Chile los diputados conservadores hacían lo imposible para que no se aprobara una ley similar.

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En Chile siempre ha habido fariseos, que han inventado leyes, incluso, para legalizar la ruptura del vínculo matrimonial, sobre la base de la mentira banal, como es el falso domicilio de los cónyuges; el perjurio es cosa de todos los días: los Presidentes juran o prometen respetar la Constitución y las Leyes, pero no hacen otra cosa que violarla, (como lo aconsejaría “el padre de la república portaliana”).

Chile es diferente de sus vecinos, especialmente Argentina y Perú, en que las gentes de estos dos países suelen ser francos y frontales: en Argentina las cosas se dicen como son, y ´se esconde el botín en un convento de monjas´; en Perú, se pasa con mucha facilidad de Presidente de la República a fugitivo o a presidiario; en Chile, se les premia con jubilaciones millonarias, y pasan inadvertidos una vez dejado el poder, ya desnudo y endeudado.

En España, hace mucho tiempo que se aprobó la ley del divorcio; en Francia, el muy católico ex Presidente, (fallecido la semana anterior, Valéry Giscard D´Estaing), durante su gobierno se promulgó la ley del aborto. Esta madrugada, la Cámara argentina aprobó el proyecto de aborto, que pasará al Senado para su ratificación.

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En Chile, los curas reaccionarios que no hace mucho tiempo bendecían la tortura, estaban convencidos, (igual que Jaime Guzmán), que la pena de muerte era útil, pues permitía al condenado el tiempo para arrepentirse y llegar al reino de los cielos, acordándose de la famosa historia del buen ladrón en el Monte Calvario, a quien Cristo agonizante le prometió el goce eterno una vez dejado este mundo.

El Cardenal Medina estaba más preocupado de los comunistas, a quienes había que exterminar, que de las víctimas de los crueles asesinatos por parte de la dictadura de Pinochet. El aborto, para Medina, era el peor de los crímenes, pues se asesinaba a un niño que estaba por nacer, y la vida de los nonatos valía mucho más que la de los pobres y los luchadores por la justicia social.

Hoy conmemoramos el aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, (la primera declaración fue redactada por hipócritas esclavistas, a comienzos de la Revolución Francesa, y en su artículo I hablaba de la igualdad entre los hombres, ´pero se viola cada día cuando un patrón roba el sueldo a sus trabajadores´ o, en otros casos, se llega al castigo físico.).  A esta fiesta, posiblemente, estén invitados los ministros del gabinete y parlamentarios, (muchos de ellos aplaudieron a Pinochet cuando se torturaba, se asesinaba o se hacía desaparecer a los disidentes).  Hoy, la persecución se centra en la persona de la Defensora de los Niños y Jóvenes, por parte de los diputados de Chile Vamos, quienes presentan un requerimiento en contra de la persona que los defiende de las torturas perpetradas en el SENAME, como también en las manifestaciones públicas.

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Serán necesarias más manifestaciones feministas para que Chile, el país más ´cavernario´ de América Latina, apruebe leyes como la del matrimonio igualitario y del aborto, (hay que reconocer a Piñera el mérito de haber firmado la Ley de Género, aún en contra de la alianza de partidos que lo llevó al poder.

Chile, en términos de progreso en temas societarios, se encuentra a años luz de nuestro vecino país, allende la Cordillera que, afortunadamente, la inmigración europea evitó el dominio de una aristocracia beata, pacata y mala, (como bien lo decía Portales). Portales, el escéptico del poder, (como lo denomina Alfredo Jocelyn-Holt), en su obra, El peso de la noche, muestra a un hombre pragmático, que su único interés era el de efectuar buenos negocios y, para lograrlo, necesitaba del orden precario, “el peso de la noche”:

“El orden social se mantiene en Chile por el peso de la noche y porque no tenemos hombres sutiles, hábiles y quisquillosos. La tendencia general de la masa al reposo es la garantía de la tranquilidad pública. Si ella faltara, nos encontraríamos en oscuras y sin poder contener a los díscolos que más que con estas medidas dictadas por la razón, o que la experiencia ha enseñado a ser útil. Se acabó el peso de la noche, pero no aparecieron los hombres díscolos, sutiles, hábiles y quisquillosos…” (Jocelyn-Holt: 137)

En conclusión, nos quedamos sólo con los mediocres, que más que progresistas, parecen conservadores. El diablo se lo lleve

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Rafael Luis Gumucio Rivas (El Viejo)

11/12/2020

 

 

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Historiador y Cronista

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