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Reforma tributaria: Tarde piaste pajarito

Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 41 segundos

El ministro Marcel –y el gobierno-acaban de sufrir la derrota de su principal proyecto de reformas: la reforma tributaria. La verdad es que durante las negociaciones venía sufriendo varias derrotas consecutivas, pues partiendo de una reforma que captaría 5 a 8 puntos del PIB, se fue reduciendo la expectativa hasta llegar a poco más del 2,5% del PIB. Es decir unos 5.000 millones de dólares.

Demás sabemos que ese monto no alcanza ni para pasar el hambre de las visceras de recursos que demanda la gestión moderna del Estado.

 

Pero Marcel y el gobierno tenían esperanzas en que esos reducidos montos, más algo que mejoren los ingresos por tributación actual (litio, cobre, madera y pesca), le permitirían solventar una parte mínima del programa, sobre todo en pensiones y salud.

 

Lo cierto es que en el Congreso no están por facilitarle las cosas al Presidente. Boric no se quiere convencer que la derecha no está de ánimo para atender políticas fundadas en el “buenismo” del Presidente. La derecha no cree y nunca ha creído que deba hacerse responsable de parte del gasto público ni de la inversión con sus capitales y sus extraordinarias utilidades. Ellos creen en una economía de “negocios”, no en una economía solidaria. El diputado Alessandri lo graficaba muy bien: “Nosotros, la derecha, somos buenos y especialistas en hacer plata; la izquierda es especialista en gastarla”.




 

Bueno, lo que el señor Alessandri no dice, es que no han sido buenos para hacer plata con el sudor de su frente, sino que succionando desde el Estado el patrimonio acumulado por el esfuerzo de muchas generaciones de compatriotas (Ver “El Saqueo del estado Chileno” y “Todo legal”).

Han sido especialistas en forjar una maraña rentista, aliado a los poderes transnacionales, pero ¿dónde están las nuevas industrias y las nuevas tecnológicas?

 

La Concertación, que se entregó de brazos abiertos al modelo extractivista, rentista y financiero, tampoco abonó nada, ni teórica ni prácticamente a un cambio en la estrategia de desarrollo en Chile; muy por el contrario, abonó, alentó y profundizó esta nefasta política decimonónica, que nos trae de los cabellos con una acumulación tan desigual y tan estéril para el crecimiento productivo real y para el desarrollo y la integración social y cultural de nuestro pueblo, que ya comenzamos a ver las consecuencia más diabólicas de este engendro neoliberal: un Estado impotente, un pueblo abandonado a su suerte, una demanda social crecientemente insatisfecha, una perspectiva económica de muy baja productividad y peor crecimiento, como  tendencia histórica y una riqueza que se fuga hacia los paraísos fiscales o a invertirse en otras economías, negándose a contribuir al desarrollo nacional, ya sea en la tributación justa como en la inversión nacional productiva.

 

Se llevan los capitales, acumulados de manera especulativa y niegan al país el aporte que ese excedente debería hacer a un desarrollo que se ve urgente.

 

Estos regímenes han instalado una economía de provecho espurio: una rebatiña de los recursos que pertenecen a todos los chilenos y una negativa a dar destino nacional a esas riquezas arrebatadas.

El Presidente Boric, gana la elección presidencial con el fantasma del posible triunfo del candidato de extrema derecha, que le había vencido en primera vuelta. Prepara su estrategia, girando hacia el centro político para alcanzar el apoyo de los partidos tradicionales, quienes  habían quedado fuera de su coalición inicial.

Este giro costó varios cambios programáticos: bajar varias iniciativas de cambios en los plenarios de la Convención Constitucional, luego llamar a formar parte del segundo Gabinete a los partidos que anteriormente había dejado fuera y hasta aprobar medidas tan encontradas con sus convicciones como el TPP11 y la militarización de la Macrozona Sur.

 

El Presidente y el ministro Marcel, han sido fervientes y devotos creyentes en el diálogo con la oposición. Creyeron en que la derecha y sus desteñidos Amarillos, se abuenarían a aprobarles las reformas que ellos entienden como “buenas para Chile”. Pero lo que es bueno para el Gobierno, la derecha entiende que no es bueno para sus bolsillos. Más bien asumen el dicho del empresariado Americano: “Lo que es bueno para la General Motors, es bueno para los Estados Unidos de América”.

 

De tal forma que malgastaron ocho meses de negociaciones parlamentarias; cambiaron al ministro de la SEGPRES, poniendo a una especialista negociadora como Ana Lya Uriarte. La derecha, entre tanto fue aprovechando estas supuestas concesiones dialogantes para tejer su estrategia de instalar en el Congreso, con el Congreso, por el Congreso y para el Congreso, el nuevo asiento del proceso constitucional.

 

Nuevamente vimos a los presidentes de ambas cámaras tomarse triunfalmente las manos, creyendo ser partícipes de algo así como las manos alzadas en el acto de aprobación de la LEGE.

Por su puesto, la derecha sonríe y carcajea ante tanta ventaja obtenida en este ambiente de “buenismo” oficial, y esta condición de brazos caídos en que quedó el pueblo y sus movimientos sociales luego del “rechazo”.

 

Nada ha de extrañarnos a estas alturas. Con un electorado que se bombardea su propia línea de flotación y un Gobierno que aún cree en “pajaritos preñados”, no tenemos mucho que abonar a la esperanza de cambios. Chile entregó a la derecha y sus amarillentos la manija del país. Por eso vienen sucediendo estas cosas tan extrañas para quienes creíamos que la razón política era coherente en el actuar del tiempo. Pero esta brincadera del electorado que aprueba masivamente para luego rechazar, en contra de sus propios intereses, manifestados con marchas y votos suficientemente convincentes para luego ser defectados en las urnas.

 

Creo que si el pueblo hubiese aprobado la propuesta de la constitución rechazada, el Presidente hubiese tenido espacios y ánimo para abordar ciertos cambios con mayor audacia, pero este desastre que fue ejecutado como en un paredón el 4 de septiembre, dejó al Mandatario con el ánimo muy bajo, con las expectativas muy escasas y con una desesperada necesidad de volverse pragmático hasta la evangélica renunciación.

 

Hoy, parecieran retomar las riendas los viejos partidos y los viejos líderes; hoy, pareciera que la derecha pautea la agenda de gobierno; hoy parece que la postura “buenista” del Presidente y su Ministro de hacienda, está siendo bofeteada por una derecha que apuesta a la derrota de todo intento político del sector progresista. Si este gobierno  de los progresistas de última generación fracasa, entonces el horizonte se despeja para la derecha, por un largo tiempo. Podrán hacer sus negociados sin amenazas, sin que se les moleste, sino, muy por el contrario, con gobiernos que les colaboren a medrar como lo han hecho por 50 años, levantando fortunas inmensas, a costa de los chilenos, pero que ya no le pertenecerán más a Chile: están aseguradas en los “Oasis de allá afuera”.

 

Hoy vimos lamentarse al Ministro Marcel ante las cámaras; él creía en la aprobación de su propuesta tributaria en la Cámara de Diputados. El portazo fue sonoro: “NO a la idea de legislar”.

Con eso, ya habrá silencio por un año. Pero el tiempo transcurre y el Gobierno se empantana, se frustra y se va paralizando.

 

El presidente de Venezuela don Luis Herrera Campins, que era  llanero y muy verseador, lanzó una frase que los periódicos publicaron como titular, cuando el presidente saliente de entonces doctor Jaime Lusinchi, en su cuenta final ante el Congreso, debió reconocer que en el Banco Central  quedaban reservas por apenas 300 millones de dólares. El señaló que la banca internacional le había engañado, pues la promesa de dar a su país trato preferencial de la deuda si Venezuela negaba su apoyo a la negociación en bloque de la deuda de los países latinoamericanos, no la cumplieron y le cobraron efectivamente el total de la deuda, vaciando las reservas del Banco Central. Ciertamente, Lusinchi se negó, en la reunión de Montevideo, a respaldar el tratamiento conjunto de la deuda  latinoamericana, y como era por decisión unánime, debió aplicarse el mecanismo de país por país, lo que fue tremendamente dañino para los países de la Región

 

La frase de don Luis Herrera resonó como una gran carcajada. Juzguen ustedes: “TARDE PIASTE PAJARITO”.

 

Creo que la tardanza en darse cuenta que la derecha no está para pragmatismos ni buenismos, sino para ideologismo del duro, hace aplicable esta misma frase al gobierno del presidente Boric y su ministro Marcel.

 

Por Hugo Latorre Fuenzalida

 

 

 

 

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Las opiniones vertidas en esta sección son responsabilidad del autor y no representan necesariamente el pensamiento del diario El Clarín

 



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  1. Gino Vallega says:

    Varios DC, que no son gobierno, pero lo apoyan, votaron en contra y también varios del supuesto grupo de gobierno.Las tres beldades que se hicieron humo son la «mofa» contra los buenistas gobernantes…la faramalla del diálogo por el país es insensato, la derecha , como lo dijpo alguna vez Piñera, es «IMPLACABLE» y no va a permitir ningún programa de gobierno hasta que «para la chancha» y se elija un derechista o haya algún golpe blando o duro. En su exilio en Canadá, podrán seguir leyendo poesía de la buena y visitando museítos acartonados. Cree Ud. que aún es tiempo para contarle al 62% LA «VERDAD DE LA MILANESA»?

    • Que diferencia de la reacción de ciudadanos de otros países que se levantan con enojo para defender sus derechos adquiridos democratica y libremente cuando un gobierno les quiere imponer algo que desvíe sus previsiones. En Francia estos mismos momentos., millones de Franceses en Paris colmaron las calles, incluso con camiones (camioneros conscientes y patriotas a diferencia de otros camioneros de cierto país ) para reclamar y parar una movida del Gobierno Francés de subir la edad de jubilación de 62 a 63 años

    • Don gino,, esta no es una respuesta a lo que escribió, lo que pasa que mi opinión no la acepta El Clarin, pero voy a tratar de que me la acepte como una respuesta a su opinión, con todo respeto, le pido disculpas: Chile está en buena compañía en el mundo con esta cuestión de la previsión, ya que de todos los países del mundo solamente los países siguientes tienen privatizada las pensiones: ¿Qué país no tiene AFP?
      Sólo 9 países NO tienen un Sistema de Pensiones Contributivo de Reparto Solidario: Malawi, República Dominicana, Nigeria, Australia, Kosovo, Hong Kong, Israel, Maldivas y CHILE.
      Pero lo que es chistoso, queridos compatriotas, es que la dictadura, con josé piñera como el mesías de esta privatización de las pensiones, impuso esta mierda solo en todos los ciudadanos comúnes de Chilito, pero no obligó a la Fuerzas Armadas, los Pacos y los policías a que aceptaran esta imposición, simplemente porque este grupito de chilenitos son los únicos que no son huevones (la única alabanza de mi parte ) y cacharon el resultado de esto, y como pinochet no quería tener problemas con su mano armada, mano armada que declaró públicamente que la previsión estatal de ellos iba a ser defendida con dientes y muelas (declaración de un generalito frente a sus oficiales de menos rango) , por lo tanto, como los milicos derrotaron, masacraron e hicieron desaparecer a miles de chilenos, con la excusa de derrotar al Socialismo, pero, sin ninguna vergüenza y dignidad se dejaron al socialismo para ellos con esto de la previsión estatal y la privatización de la previsión para el resto del huevonaje, ¿picho eh. y cuanta valentía demostraron al enfrentar con esto a su generalísmo que en el no muy lejos futuro, lo pillaron robando al estado y poniéndo la platita robada en bancos de Nueva York, y como un delincuente cualquiera, usando diferentes alias. A lo mejor, trató de aplicar la misma técnica, un poco diferente, de otro delincuente que estafó al banco de Talca. De manera ¿cual es la sorpresa de lo que está sucediendo ahora de que el gobierno neoliberal de izquierda del presidente actual quiera parchar esta previsión privad para calmar a los pocos chilenos que todaviía se atreven a reclamar? ¿Se fijaron que en ninguna parte de Chile no se levantó una sola voz de los trabajadores por esto que pasó en el congreso? Esto pasa porque a los chilenos les importa un coco seguir manteniendo a los dueños de las AFPs y que sigan teniendo tremendas ganancias con sus aportes, los aportes de los chilenos, a excepción de los chilenos astutos que ya nombré. Viva el neoliberalismo y el consumismo y apuesto mi cabeza que la constitución que estan tejiendo los políticos , los chilenos la van a aprobar por mayoría.

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