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No llores por ti Argentina

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Los argentinos han sido siempre muy preocupados del tema del psicoanálisis atingente a sus sobresalientes egos personales. En ninguna parte floreció tanto la escuela freudiana como en el país transandino.

Pero tanto va el cántaro al psiquiatra, que se rompió y se filtró un loco de esos que tienen una idea fija (maniáticos obsesivos), que le dio por creerse Presidente, así como otros se creen la reencarnación de Napoleón, César y Cristo.

 

Bueno, este lunático le ha dado por creerse ya presidente de la nación argentina, entonces se animó a montar un tinglado publicitario con su hermana (tela del mismo paño) quien oficia como su mánager. Tinglado que va dirigido a atrapar almas desamparadas, que ante la precariedad desesperada, no logran tener acceso al sofá del analista y optan por esta especie estrafalaria de Gurú.

 

Así es que tenemos a esta gran nación transandina a punto de caer en manos de un maniático desaforado, capaz de mandar al averno, en un solo instante, a un pueblo que va descendiendo, eso sí, por ahora lentamente, pero indefectiblemente, hacia las profundidades de la desesperanza, todo gracias a la corrupción de políticos, que además se han mostrado incapaces, y a una masa de ciudadanos profundamente manipulados en los espacios de su también exaltado ego personalista, propio de estos tiempos posmodernos, con globalización diferenciadora por el dinero pletórico de los pocos a expensa del bolso vaciado de los muchos, que dibujan dos líneas divergentes que no atinarán nunca  al encuentro en el infinito, sino, más bien, al alejamiento cósmico.




 

Que Argentina está en crisis, claro que lo está. Con el 40% de la población bajo la línea de pobreza, en un país que es rico por naturaleza y que llegó a tener un estándar de vida tres veces superior al de Chile; que era más rico que Corea del Sur  y de otros “tigres asiáticos” apenas en los años 60, sin embargo ahora casi triplican su ingreso per cápita; para qué hablar de la tasa de inversión, del crecimiento del PIB y del desarrollo industrial.

 

Argentina, al igual que Brasil, eran potencias industriales, con alto nivel de incorporación tecnológico, todo esto  antes de que se empezaran a  aplicar las políticas neoliberales, recomendadas desde el “consenso de Washington”, es decir con la globalización.

 

Reiteramos que América Latina siguió la receta equivocada, contraria a la de los países asiáticos. Nos volcamos a la economía primario exportadora y nos olvidamos de las estrellas nacientes del desarrollo: la industria y la ciencia y la tecnología. Hasta abandonamos los deberes de una buena educación en la población (otra ventaja de los asiáticos). Stiglitz coincide con Thomas Piketty en el análisis de la variable educativa en un país como EE.UU. de Norteamérica. La

s ventajas del desarrollo las asume EE.UU. sobre Europa en tiempos en que el país americano duplica la tasa de inversión europea en educación. Ahora, EE.UU. ha decaído en la inversión educativa y es el Asia el que viene poniendo las marcas más avanzadas en esa dimensión. La privatización de la educación ha hecho mucho mal al desarrollo de habilidades en el campo del conocimiento. La mercantilización de la educación, además de producir odiosa discriminación, no genera los objetivos más necesarios en el campo del desarrollo de los países sometidos a dura competencia tecnológica y comercial.

 

América Latina debe repensar su estrategia de inserción global en la economía…y no sólo en la economía, también en el factor humano: su educación, salud y cultura. De no ser así, tendremos a estos encantadores de serpientes, a estos malabaristas del engaño, a estos sibilinos manipuladores autoritarios e irresponsables, que, por demás, no tienen ningún crédito referido a resolver los problemas de la sociedad, sino a estresarla hasta el límite de sus posibilidades mediante la represión, la coacción y la humillación de las mayorías para que dejen de importunar a esas minorías sauditas que desean vivir y disfrutar los paraísos o los “oasis”, sin los ruidos molestos de la delincuencia (generada por las políticas empobrecedoras), de los migrantes (resultado de la ruina regional y mundial), de los “gritones” (que usan el derecho a pataleo ante la caída vertiginosa de sus salarios y empleos).

 

Los loquitos comienzan a  aspirar al poder y eso es de preocuparse.

 

 

Hugo Latorre Fuenzalida

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  1. Juan del Río Donoso says:

    Aquí en Chile tenemos uno, que se dice democrático, sin embargo, añora la dictadura de Pinochet. Espero que veamos lo que está pasando en Argentina, para no caer en lo mismo, ya que si llegarán a gobernar estos dogmáticos, sería el fin de nuestras pocas conquistas sociales.

  2. Felipe Portales says:

    Lo peor de todo es que este loquito es un fanático de la escuela de economía austriaca de Hayek y von Mises, ¡más neoliberal que Friedman y la escuela de Chicago! Considera el Estado como «enemigo»; a la justicia social como una «aberración»; y a los impuestos como robos remanentes de la esclavitud. Además, pueden ver en you tube como quiere ¡eliminar los ministerios de Educación, Salud, Desarrollo Social, Obras Públicas, Ciencia y Tecnología, de la Mujer, entre otros; además del Banco Central! Y como guinda de la torta es partidario de legalizar la venta de órganos. Es un loco de remate. ¡Pobre Argentina! Cómo estará de mal para que un 30% vote por él…

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