
Comisión Chilena de Derechos Humanos exige al Gobierno retirar su reconocimiento de soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental
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La organización cuestionó el giro de la política exterior chilena, que desde septiembre respalda la soberanía de Marruecos sobre el territorio saharaui. Advirtió que el Sáhara Occidental continúa siendo considerado por Naciones Unidas un territorio pendiente de descolonización y expresó preocupación por la relación entre esta decisión diplomática y las negociaciones comerciales con Marruecos. También manifestó su solidaridad con nueve presos saharauis que, según denunció, permanecen en huelga de hambre.
La Comisión Chilena de Derechos Humanos (CChDH) expresó su rechazo al cambio de posición del Gobierno de José Antonio Kast respecto del Sáhara Occidental y solicitó que Chile retire su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre ese territorio, cuya descolonización permanece pendiente ante Naciones Unidas.
En una declaración pública, la organización cuestionó que el Ejecutivo haya abandonado una posición centrada en el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui para respaldar expresamente la soberanía del Reino de Marruecos y su propuesta de autonomía.
El pronunciamiento responde a la declaración oficial emitida por el Gobierno chileno el 21 de septiembre de 2026, en la que manifestó su apoyo a la soberanía de Marruecos sobre la totalidad del territorio que ese país reivindica, incluida la región del Sáhara Occidental.
En esa misma oportunidad, Chile respaldó la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 y anunció su disposición a promover oportunidades de cooperación económica y comercial en la zona.
La posición fue reiterada el 2 de octubre por la representación chilena ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General de Naciones Unidas, instancia encargada de examinar las cuestiones políticas especiales y de descolonización.
Para la Comisión Chilena de Derechos Humanos, ambas decisiones constituyen un cambio especialmente preocupante en la política exterior nacional, por tratarse de un territorio que continúa incluido en la lista de Territorios No Autónomos de Naciones Unidas.
El derecho a la libre determinación
La organización recordó que el Sáhara Occidental no constituye simplemente una controversia territorial entre dos Estados, sino un proceso de descolonización que permanece inconcluso.
En ese contexto, sostuvo que corresponde al pueblo saharaui determinar libremente su condición política y decidir su futuro.
«Ninguna solución sobre el futuro del Sáhara Occidental puede ser legítimamente determinada de antemano por un Estado distinto del pueblo del territorio», señaló la declaración.
La Comisión recordó la opinión consultiva emitida en 1975 por la Corte Internacional de Justicia, que examinó los vínculos históricos invocados por Marruecos sobre el territorio.
Según recordó la organización, la Corte concluyó que los antecedentes presentados no establecían vínculos de soberanía territorial que impidieran aplicar el principio de libre determinación mediante la expresión libre y genuina de la voluntad de la población.
A partir de ese antecedente, la Comisión considera incompatible con el proceso de descolonización pendiente que Chile reconozca unilateralmente como consolidada la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
La posición de Marruecos, en cambio, se basa en su reivindicación de soberanía sobre el territorio y en una propuesta de autonomía bajo administración marroquí. Esa alternativa ha recibido respaldo diplomático de distintos gobiernos, aunque el estatuto internacional del territorio continúa siendo objeto de controversia.
Cuestionamientos a la actuación chilena ante Naciones Unidas
La declaración dedica especial atención a la intervención de Chile ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General de Naciones Unidas.
La organización considera particularmente significativo que el Gobierno haya reiterado su respaldo a la soberanía marroquí precisamente en un órgano internacional encargado de abordar los procesos de descolonización.
Según la CChDH, la representación chilena pasó de defender una solución política conforme a la Carta de Naciones Unidas y al derecho internacional a respaldar expresamente una de las posiciones en disputa.
La entidad advirtió que el principio de libre determinación debe aplicarse de manera coherente, independientemente de las relaciones diplomáticas o económicas que mantenga Chile con otros países.
«El derecho a la libre determinación no puede convertirse en una fórmula diplomática que se invoque en unos casos y se relativice en otros», afirmó.
Preocupación por las negociaciones comerciales con Marruecos
Otro de los aspectos centrales de la declaración es la coincidencia entre el cambio de posición diplomática de Chile y el avance de sus relaciones económicas con Marruecos.
La Comisión recordó que el comunicado conjunto emitido por ambos gobiernos el 21 de septiembre anunció los términos de referencia para iniciar negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo de libre comercio.
El documento también contempló expresamente la promoción de oportunidades de cooperación económica y comercial en el Sáhara Occidental.
Para la organización de derechos humanos, esta vinculación exige especial atención debido al estatuto internacional del territorio y al derecho de su población sobre sus recursos naturales.
La declaración no aporta antecedentes que permitan establecer que el reconocimiento diplomático haya sido una condición de las negociaciones comerciales. Sin embargo, la Comisión advierte que cualquier actividad económica en la región debe ajustarse al derecho internacional aplicable.
En consecuencia, solicitó que las autoridades chilenas garanticen que los acuerdos comerciales, inversiones, importaciones y demás actividades económicas relacionadas con el Sáhara Occidental no contribuyan a vulnerar los derechos del pueblo saharaui.
«Ningún interés comercial puede justificar el desconocimiento de los derechos de un pueblo», sostuvo la organización.
Solidaridad con nueve presos saharauis en huelga de hambre
La Comisión Chilena de Derechos Humanos también manifestó su preocupación por la situación de nueve presos saharauis del grupo de Gdeim Izik, quienes, según la declaración, iniciaron una huelga de hambre indefinida el 23 de septiembre de 2026.
La organización identificó a los detenidos como Mohamed Bani, Abdallah Abhah, Mohamed Lamine Haddi, Bashir Khadda, Sidi El Bachir Boutengiza, Ahmed Sbaai, Naâma Asfari, Hussein Zaoui y Hassan Dah.
La huelga, de acuerdo con la declaración, busca llamar la atención sobre sus condiciones de detención, las dificultades de contacto con sus familias y el respeto de sus derechos fundamentales.
La Comisión solicitó a las autoridades responsables de su custodia garantizar su integridad física y psicológica, el acceso efectivo a atención médica y el cumplimiento de las normas internacionales sobre personas privadas de libertad.
Asimismo, respaldó la demanda de que sean trasladados a establecimientos penitenciarios que permitan un contacto más próximo y regular con sus familiares.
La entidad pidió a los organismos internacionales de derechos humanos mantener una vigilancia especial sobre la situación de los detenidos y de los defensores de derechos humanos en el Sáhara Occidental.
Un llamado al Gobierno chileno
La declaración concluye con un conjunto de solicitudes dirigidas al Ejecutivo y a las autoridades marroquíes.
La Comisión Chilena de Derechos Humanos exige al Gobierno revisar y retirar el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, reafirmando su condición de Territorio No Autónomo pendiente de descolonización.
También solicita que la representación chilena ante Naciones Unidas actúe de acuerdo con los principios de la Carta de la organización internacional y el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación.
En materia económica, pide garantías de que las relaciones comerciales con Marruecos no impliquen un aprovechamiento de los recursos del territorio contrario al derecho internacional.
Respecto de los presos saharauis, reclama medidas urgentes de protección de su salud y sus derechos fundamentales, así como una respuesta a sus demandas sobre las condiciones de detención y el contacto familiar.
Finalmente, la organización recordó la trayectoria chilena de defensa de los derechos humanos y de la solución pacífica de las controversias internacionales.
A su juicio, esa tradición exige mantener una posición coherente frente a los procesos de descolonización todavía pendientes.
La controversia abre así un nuevo frente de discusión sobre la política exterior del Gobierno de Kast, esta vez en relación con el Sáhara Occidental, las negociaciones comerciales con Marruecos y el lugar que ocupa el derecho a la libre determinación en las decisiones diplomáticas de Chile.
La Comisión concluyó reafirmando su solidaridad con el pueblo saharaui y llamando a que la defensa de los derechos humanos no quede subordinada a intereses económicos, alianzas políticas o consideraciones geopolíticas.
