Nuestra Región Latinoamericana

Brasil vota entre Lula y Bolsonaro bajo advertencias de un retroceso democrático

Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 3 segundos

Intelectuales, exministros, juristas, científicos sociales y organizaciones de prensa han expresado su apoyo a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva o sus advertencias frente a una eventual victoria de Flávio Bolsonaro. La movilización incluye figuras vinculadas a antiguos gobiernos de centroderecha y refleja una preocupación que trasciende las diferencias partidarias: el futuro de las instituciones democráticas brasileñas, la libertad de prensa y el riesgo de rehabilitación política del movimiento que intentó desconocer los resultados electorales de 2022.

Brasil llega este domingo 25 de octubre a la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales en un clima de intensa polarización política y con una movilización pública que ha trascendido los límites tradicionales de los partidos.

Durante las últimas semanas, intelectuales, economistas, juristas, antiguos ministros, científicos sociales y organizaciones periodísticas han suscrito declaraciones de apoyo a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva o han advertido sobre las consecuencias que podría tener para la democracia brasileña una victoria de su adversario, el senador Flávio Bolsonaro.

La particularidad de esta movilización es su amplitud. Entre quienes han expresado respaldo a Lula figuran personalidades que no pertenecen a la izquierda y que, en otros períodos, participaron en gobiernos enfrentados políticamente al Partido de los Trabajadores.




El argumento que articula buena parte de estas declaraciones es que la elección no representa solamente una disputa entre programas económicos o proyectos sociales diferentes. Para sus firmantes, también está en juego la continuidad de las garantías institucionales que permitieron a Brasil reconstruir su democracia después de la dictadura militar.

Una declaración que reúne a antiguos adversarios

El 17 de octubre, un grupo de intelectuales, economistas, académicos y antiguos integrantes de gobiernos brasileños presentó un manifiesto titulado Por la democracia, por la estabilidad, por el desarrollo con justicia social y ambiental y por Brasil.

Entre sus firmantes se encuentran el exministro de Relaciones Exteriores Aloysio Nunes Ferreira, el exministro de Hacienda Rubens Ricupero, el jurista Miguel Reale Jr., el economista Eduardo Giannetti, el constitucionalista Oscar Vilhena Vieira y el climatólogo Carlos Nobre.

También suscribieron la declaración la exministra de Medio Ambiente Izabella Teixeira, la especialista en educación Claudia Costin y otras figuras vinculadas a la vida académica y política brasileña.

Varios de estos nombres estuvieron asociados a gobiernos de Fernando Henrique Cardoso o a sectores de centro y centroderecha.

Los firmantes sostienen que la reelección de Lula ofrece mayores garantías para preservar el equilibrio institucional, las libertades democráticas y los derechos sociales. En contraste, advierten que el proyecto representado por Flávio Bolsonaro podría producir retrocesos institucionales, sociales y ambientales.

El documento fue presentado en São Paulo durante una actividad en la que participaron el vicepresidente Geraldo Alckmin y antiguos ministros del actual Gobierno.

El significado político del manifiesto radica en que reúne a personas con trayectorias y posiciones diferentes, pero que consideran necesario pronunciarse ante los riesgos que identifican en esta elección.

Científicos sociales advierten sobre el autoritarismo

La movilización continuó el viernes 23 de octubre, cuando decenas de científicos sociales vinculados a universidades y centros de investigación divulgaron una nueva declaración de apoyo a Lula.

El documento advierte sobre el peligro de un retroceso autoritario que podría desarrollarse utilizando las propias instituciones democráticas.

La preocupación expresada por estos académicos apunta a un fenómeno observado en distintas experiencias internacionales: gobiernos elegidos mediante procedimientos democráticos que posteriormente debilitan los organismos de control, restringen libertades o concentran atribuciones.

El politólogo André Singer, exvocero presidencial y profesor de la Universidad de São Paulo, también ha advertido sobre las consecuencias institucionales que atribuye a un eventual retorno de la extrema derecha al Gobierno.

Estas posiciones reflejan una interpretación presente en parte de la intelectualidad brasileña: el bolsonarismo no constituye solamente una corriente conservadora, sino un movimiento cuya relación con las instituciones democráticas debe examinarse a la luz de sus actuaciones anteriores.

La sombra del intento de golpe de 2022

El antecedente decisivo de esta controversia es el intento de desconocer el resultado de las elecciones presidenciales de 2022.

Jair Bolsonaro, padre del actual candidato, fue condenado a 27 años de prisión por su participación en la trama destinada a impedir la continuidad constitucional después de su derrota electoral.

Flávio Bolsonaro ha prometido indultar a su padre si llega a la Presidencia.

Ese compromiso constituye uno de los principales motivos de preocupación para quienes advierten sobre el riesgo de una nueva confrontación entre el Ejecutivo y las instituciones judiciales.

Los críticos del candidato consideran que un eventual indulto podría favorecer la rehabilitación política de dirigentes condenados por actuaciones contra el orden constitucional.

Sus partidarios, en cambio, cuestionan el tratamiento judicial recibido por el expresidente y presentan la candidatura de Flávio como una alternativa al gobierno del Partido de los Trabajadores.

La discusión, por tanto, no se limita a la figura de Jair Bolsonaro. También involucra la independencia de la justicia, la autoridad de las decisiones del Supremo Tribunal Federal y los límites constitucionales de las facultades presidenciales.

La prensa abandona el silencio

Uno de los fenómenos más llamativos de esta campaña ha sido la participación pública de organizaciones periodísticas.

La Asociación Brasileña de Prensa manifestó en septiembre su apoyo a la reelección de Lula, invocando su compromiso histórico con las libertades democráticas, la independencia nacional y la libertad de expresión.

Posteriormente, 55 medios independientes difundieron un editorial conjunto en defensa de las instituciones y del derecho ciudadano a la información.

Una coalición de diez organizaciones defensoras de la libertad de prensa, entre ellas la Federación Nacional de Periodistas y Reporteros Sin Fronteras, advirtió sobre los riesgos que podría enfrentar el periodismo bajo una nueva administración bolsonarista.

Estas advertencias se apoyan en la experiencia del gobierno de Jair Bolsonaro, durante el cual se registraron numerosas agresiones, amenazas y campañas de hostigamiento contra periodistas.

La participación pública de medios y profesionales también ha provocado un debate sobre los límites de la neutralidad periodística.

Mientras algunos consideran que el periodismo debe mantener distancia respecto de todas las candidaturas, otros sostienen que la defensa de las instituciones democráticas y de la libertad de prensa forma parte de sus responsabilidades profesionales.

Las iglesias también intervienen

La preocupación se ha extendido a sectores religiosos.

El 22 de octubre, un grupo de 36 obispos católicos divulgó una carta en la que cuestionó las posiciones del candidato bolsonarista sobre los derechos laborales y llamó a considerar la defensa de la democracia, de los sectores más pobres y de la soberanía nacional.

La declaración resulta significativa en un país donde las comunidades religiosas tienen una presencia importante en la vida pública y donde el bolsonarismo ha construido parte de su influencia política mediante alianzas con sectores cristianos conservadores.

La intervención de estos obispos no representa una posición uniforme de la Iglesia católica brasileña, pero demuestra que la controversia sobre el futuro político del país también atraviesa sus espacios religiosos.

Una disputa que divide a la sociedad brasileña

La amplitud de las declaraciones favorables a Lula no significa que exista un consenso nacional.

Flávio Bolsonaro conserva una base electoral considerable y ha recibido respaldos de sectores conservadores, dirigentes empresariales y antiguos colaboradores de gobiernos anteriores. Incluso figuras que participaron en administraciones de Lula, como Aldo Rebelo y Roberto Mangabeira Unger, han manifestado su apoyo al candidato del Partido Liberal.

La disputa expresa, por tanto, una fractura política profunda que atraviesa partidos, instituciones, sectores sociales y antiguas alianzas.

En el plano internacional, también se observa una confrontación entre orientaciones diferentes. Lula ha defendido una política exterior que busca ampliar la autonomía brasileña y mantener relaciones con distintos bloques internacionales. El bolsonarismo, por su parte, ha mostrado afinidades políticas con Donald Trump y otros dirigentes de la derecha internacional.

Para América Latina, el resultado tendrá consecuencias en las relaciones regionales, la cooperación económica, la política ambiental y el papel de Brasil en los organismos multilaterales.

Más allá de las urnas

La segunda vuelta brasileña enfrenta a dos candidaturas con programas y trayectorias profundamente diferentes. Pero los manifiestos publicados durante las últimas semanas muestran que una parte relevante de la vida intelectual, académica y periodística del país considera que la discusión excede las políticas de un próximo gobierno.

Sus advertencias remiten a una cuestión que atraviesa actualmente a numerosas democracias: la posibilidad de que movimientos políticos utilicen los mecanismos electorales para acceder al poder y posteriormente debilitar los controles institucionales.

El domingo, los ciudadanos brasileños decidirán quién ejercerá la Presidencia. Los resultados determinarán también el escenario en el que se desarrollarán los conflictos institucionales y sociales de los próximos años.

Los manifiestos no anticipan el resultado ni representan a toda la sociedad brasileña. Pero dejan constancia de una preocupación política que ha logrado reunir a sectores históricamente enfrentados: la preservación de las instituciones democráticas frente a un proyecto que sus críticos consideran una amenaza para ellas.

 

Redacción el Clarín

 

Fuentes: UOL, Folha de Sao Paulo, The Intyercept Brasil, CartaCapital.

Autor



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Proceso en España a los crímenes de la dictadura

 Proceso judicial y antecedentes del caso Pinochet

Historia y litigio por la confiscación de El Clarín

 Entrevistas, escritos y discursos de Salvador Allende

 Fondos recuperados del caso Riggs destinados a víctimas de la dictadura

El Clarín de Chile · Aviso legal Privacidad Política de cookies
Danzai Software