
A tres meses de las elecciones del 4 de octubre, los últimos sondeos muestran que el presidente brasileño vuelve a despegarse de Flávio Bolsonaro tras varios meses de empate técnico. La campaña entra en su fase decisiva marcada por la polarización, el desgaste de la derecha y la búsqueda de un cuarto mandato para el líder del Partido de los Trabajadores.







