
El choque entre el alcalde de Puente Alto y las autoridades de seguridad: improvisación y desdén del gobierno de Kast
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El alcalde Puente Alto, Matías Toledo, acudió en la noche del jueves 9 de abril a interponer una denuncia a la 20º comisaría ubicada en su comuna. Por la mañana de ese día un grupo de inspectores municipales había sido atacado por comerciantes no autorizados que se instalan en las afueras del hospital Sótero del Río. Durante la tarde otros funcionarios habían sido agredidos en la Plaza de Puente Alto, primero con aceite caliente y luego con cloro. Y si esta denuncia de por sí ya era grave, llamó la atención que en un video grabado en las afueras de la comisaría el alcalde planteara que también había pedido a Carabineros que se hicieran presentes en las tareas de rutina “en contra de la delincuencia y del control territorial”.
“Todos los días nos vemos expuestos como personal municipal a realizar labores que muchas veces no son de nuestra competencial legal, (sino que) corresponden a la Delegación Presidencial Metropolitana y al Ministerio de Seguridad, pero estamos acá haciendo nuestro trabajo… Estuvimos conversando con el capitán, solicitándole más apoyo; que por favor recuperemos las calles y que por favor apoye a nuestros funcionarios. Es bastante desgastante estar todos los días sufriendo ataques ―de manera organizada muchas veces― para poder mantener una comuna en orden”.
¿Cómo va a ser normal que un alcalde de unas de las comunas más pobladas de la Región Metropolitana tenga que acudir de noche a una comisaría a pedir casi como un favor que los carabineros asignados a la unidad cumplan con las tareas propias de su cometido? ¿Cómo nadie se escandaliza con el hecho de que el edil acuda personalmente a solicitar protección para sus funcionarios?
De las declaraciones de Toledo se desprende que esta pareciera ser una pasada de cuenta de su antecesor Germán Codina, actual delegado presidencial metropolitano y quien fuera alcalde de Puente Alto durante doce años: “¿Dónde está el delegado presidencial Germán Codina que amaba ver la plaza de Puente Alto llena de ambulantes porque entregó cerca de 365 permisos precarios para que la cuestión estuviera toda desordenada, toda fea; para que hubiera drogadicción, para que estuvieran vendiendo pasta base, consumiendo alcohol», emplazó Toledo. «¿Dónde está cuando tiene que administrar carabineros? Está la embarrada en el centro de Puente Alto y no hay ningún carabinero en la calle”.
En el mismo video el alcalde Toledo rechazó la visita a la comuna programada para la mañana siguiente por la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y la subsecretaria de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana, visita que no incluía una reunión protocolar con el edil. “Considero también una falta de respeto que mañana vengan a pasearse la ministra de seguridad y un montón de otras personas que no han sido capaces de presentarse con el alcalde de Puente Alto. Hoy día nos tienen aquí peleando en la calle para poder contener el orden público que es responsabilidad de ustedes. ¡Son de verdad nefastos! … Estoy chato de ver a mis funcionarios ser agredidos porque ustedes no hacen la pega, así que pónganse los pantalones porque si les gusta andar prometiendo cuestiones que después no van a cumplir de verdad que no van a tener ningún aliado”.
Los encuentros sostenidos por ambas autoridades de gobierno no se realizaron en cualquier lugar. Primero asistieron a la 20º comisaría de Puente Alto, la misma a la que había acudido el alcalde la noche anterior a denunciar las agresiones sufridas por los inspectores municipales, y luego se trasladaron a las oficinas de la PDI. Según lo publicado en la cuenta en la red social X de la Subsecretaría de Prevención del Delito, el recorrido permitió definir “líneas de acción para la recuperación de espacios públicos y fortalecer la capacidad de respuesta frente a fenómenos delictuales, con especial foco en sectores críticos como Bajos de Mena, avanzando en una estrategia coordinada para mejorar la seguridad y el orden público”.
Llama la atención que la Subsecretaría del Prevención del Delito se refiriera a tales encuentros como una “estrategia coordinada” cuando la principal autoridad de la comuna fue excluida de las conversaciones. Algo no cuadra en este diseño comunicacional en que las personas a cargo de administrar las políticas de seguridad pública hablan de un “fortalecimiento de la capacidad de respuesta frente a fenómenos delictuales” específicos de la comuna, cuando no toman en cuenta el diagnóstico hecho en terreno por el alcalde ¿Por cuánto tiempo pretenden ignorarlo? ¿Realmente creen que pueden prescindir de su experiencia territorial? Lo ocurrido en Puente Alto es una nueva muestra de desdén y de improvisación en un tema que fue el motor de la campaña presidencial de José Antonio Kast.





