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La ONU advierte que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas tras los terremotos en Venezuela

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La emergencia humanitaria en Venezuela continúa agravándose. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) advirtió este viernes que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas tras los dos terremotos que devastaron el norte del país, mientras el número oficial de víctimas fatales ascendió a 920 y continúan las labores internacionales de rescate.

La magnitud de la tragedia provocada por los dos terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el miércoles continúa aumentando a medida que avanzan las operaciones de búsqueda entre los edificios colapsados.

El subsecretario general de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y coordinador de ayuda de emergencia, Tom Fletcher, informó este viernes que la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas, una cifra que refleja la enorme dimensión de la catástrofe y anticipa que el número de víctimas mortales seguirá aumentando en los próximos días.

«Es una emergencia extremadamente compleja», declaró Fletcher, quien advirtió que la prioridad sigue siendo localizar con vida al mayor número posible de personas atrapadas bajo los escombros, aunque reconoció que el balance de fallecidos «aumentará significativamente».




El balance oficial se eleva a 920 fallecidos

Horas después de las primeras estimaciones difundidas el jueves, la presidenta encargada Delcy Rodríguez actualizó el balance oficial de la tragedia.

Las autoridades venezolanas informaron que 920 personas han fallecido, 3.360 resultaron heridas y 172 continúan atrapadas bajo edificios derrumbados. A ello se suma el enorme número de desaparecidos, cuya localización constituye ahora el principal desafío para los equipos de rescate.

La Guaira, ubicada al norte de Caracas, continúa siendo la zona más devastada. Allí colapsaron decenas de edificios residenciales, hoteles y comercios, mientras barrios completos permanecen sin electricidad, agua potable ni comunicaciones.

Rescate internacional a gran escala

Ante la magnitud del desastre, la respuesta internacional se ha intensificado durante esta jornada.

Según Naciones Unidas, equipos especializados de al menos 17 países participan ya en las operaciones de búsqueda y rescate. Brigadas provenientes de Estados Unidos, México, Colombia, Brasil, España, India, Alemania, República Dominicana, El Salvador, Chile y otras naciones trabajan junto a los organismos venezolanos utilizando perros especializados, detectores térmicos y maquinaria pesada para localizar sobrevivientes.

Estados Unidos anunció un paquete de ayuda humanitaria cercano a 150 millones de dólares, además de apoyo logístico para las operaciones de rescate. También han llegado hospitales de campaña, medicamentos, plantas potabilizadoras y toneladas de alimentos enviados por diversos gobiernos y organismos internacionales.

La población participa en la búsqueda

Mientras continúan llegando equipos internacionales, miles de venezolanos participan directamente en las labores de rescate.

En numerosas localidades, vecinos y familiares trabajan con herramientas improvisadas para remover escombros ante la esperanza de encontrar sobrevivientes. En algunos sectores, la ayuda oficial ha tardado en llegar debido a la destrucción de carreteras y a la magnitud de los daños, lo que ha obligado a la propia comunidad a organizar las primeras tareas de búsqueda.

Las autoridades mantienen activa la búsqueda de personas desaparecidas mediante plataformas digitales y registros unificados de familiares, mientras continúan las réplicas que dificultan el ingreso de rescatistas a edificios inestables.

Una de las peores tragedias naturales de América Latina

Los dos terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia, un fenómeno sísmico extremadamente inusual conocido como «doblete sísmico». Ambos tuvieron epicentros superficiales, lo que multiplicó su capacidad destructiva sobre ciudades densamente pobladas del norte venezolano.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) mantiene una evaluación de impacto extremadamente grave y considera posible que el número final de víctimas supere ampliamente las cifras actuales. Si ello ocurre, este episodio podría convertirse en el desastre sísmico más mortífero registrado en Venezuela y uno de los más devastadores de América Latina en las últimas décadas.

 

Fuentes: Reuters, AP, The Guardian



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