
Oposición intenta cerrar filas y confirma ofensiva ante el Tribunal Constitucional contra la megarreforma
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Declaración conjunta de seis partidos busca contener la crisis abierta por las negociaciones del PPD y del Partido Socialista con el ministro Jorge Quiroz. Aunque el PPD suscribió el texto unitario, persisten las dudas por el acuerdo alcanzado horas antes por sus senadores con el Gobierno sobre la invariabilidad tributaria.
En un intento por recomponer la unidad opositora tras una jornada marcada por fuertes tensiones internas, los presidentes del Partido Socialista, Frente Amplio, Partido Comunista, Democracia Cristiana, PPD y Partido Liberal, junto a los jefes de bancada de ambas cámaras, ratificaron este jueves su decisión de recurrir al Tribunal Constitucional (TC) una vez concluya la tramitación de la megarreforma o proyecto de «Reconstrucción Nacional» en el Senado.
La declaración pública, difundida luego de una reunión entre las directivas partidarias y parlamentarios, sostiene que la decisión se adoptó tras escuchar la opinión de abogados constitucionalistas que concluyeron que diversas disposiciones tributarias y medioambientales del proyecto deben ser revisadas por el máximo tribunal.
«Reiteramos la decisión adoptada el lunes pasado de recurrir al Tribunal Constitucional en relación al proyecto de reconstrucción nacional o megarreforma tributaria», señala el documento.
Agrega que la oposición mantiene la convicción de que «artículos de este proyecto tributarios y medioambientales deben ser revisados por dicho organismo».
La coordinación jurídica del requerimiento quedó a cargo del abogado constitucionalista Tomás Jordán, mientras que diputados y senadores presentarán acciones una vez finalizado el trámite legislativo.
Un mensaje de unidad en medio de la crisis
El comunicado busca proyectar una imagen de cohesión luego de que las negociaciones sostenidas por dirigentes del Partido Socialista y, especialmente, el acuerdo alcanzado por los senadores del PPD con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, provocaran una de las mayores fracturas políticas registradas durante la tramitación de la megarreforma.
En su parte final, la declaración afirma que los partidos continuarán trabajando «en forma unitaria, responsablemente», valorando el diálogo entre las distintas fuerzas opositoras.
Sin embargo, esa imagen de unidad convive con tensiones que aún no parecen resueltas.
La contradicción del PPD
El aspecto más llamativo del documento es que aparece firmado también por el PPD, pese a que apenas horas antes la bancada de senadores de ese partido anunció un acuerdo con Hacienda precisamente sobre el punto más controvertido de la reforma: la invariabilidad tributaria.
El entendimiento redujo los plazos de invariabilidad para parte de las inversiones —estableciendo períodos escalonados de 10, 15 y hasta 20 o 25 años según el tamaño de los proyectos— e incorporó una sobretasa corporativa de 1,5% para quienes opten por ese régimen especial. Tras ese acuerdo, el jefe de bancada del PPD, Ricardo Celis, sostuvo que su partido no recurriría al Tribunal Constitucional respecto de esa materia.
Ese anuncio desencadenó una inmediata controversia tanto dentro del PPD como en el resto de la oposición.
La directiva encabezada por Raúl Soto tomó distancia del entendimiento alcanzado por los senadores, convocó reuniones de emergencia para alinear posiciones y terminó respaldando la declaración conjunta que ratifica la ofensiva ante el Tribunal Constitucional.
Presiones internas
El episodio abrió una evidente tensión entre la conducción partidaria y la bancada de senadores.
Mientras los parlamentarios defendieron el acuerdo alcanzado con el Ejecutivo como una mejora sustancial respecto del texto original, la mesa nacional buscó reafirmar el compromiso opositor y evitar que el PPD apareciera desmarcándose de la estrategia común.
Las diferencias también generaron críticas desde otros partidos.
El senador socialista Fidel Espinoza afirmó que el acuerdo alcanzado por los senadores del PPD constituye una «contradicción vital» y cuestionó que las conversaciones se realizaran sin consultar a las propias bases partidarias, insistiendo en que la oposición debe mantener la ofensiva constitucional.
La estrategia de Quiroz
Más allá del contenido técnico de las modificaciones, el episodio dejó en evidencia la eficacia de la estrategia política desplegada por el ministro Jorge Quiroz durante la tramitación de la megarreforma.
En lugar de buscar un acuerdo global con toda la oposición, el Ejecutivo ha privilegiado conversaciones diferenciadas con distintos sectores políticos, obteniendo avances parciales que han terminado tensionando la coordinación entre los partidos opositores.
La declaración conjunta difundida este jueves busca precisamente contener esos efectos y enviar una señal de cohesión antes de que el proyecto enfrente sus etapas decisivas en el Senado y, eventualmente, en el Tribunal Constitucional.
Sin embargo, la coexistencia entre el acuerdo alcanzado por los senadores del PPD y la decisión oficial del partido de respaldar la ofensiva constitucional deja abiertas interrogantes sobre el grado de coordinación interna de la oposición y sobre la viabilidad de mantener una estrategia común frente al principal proyecto económico del gobierno de José Antonio Kast





