
Faltan los de Punta Peuco
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La ausencia de los más feroces criminales recluidos en Punta Peuco salta a la vista en el listado de peligrosos delincuentes trasladados desde penales en distintos puntos del país hasta el recinto carcelario de La Laguna, en Talca, por disposición del actual gobierno pinochetista que ha puesto en marcha su plan de seguridad en lo que constituye una omisión impresentable que no se puede pasar por alto.
En esta agenda llamada contra el crimen organizado y el terrorismo es injustificable que no figuren – y con prioridad – los ex uniformados que tiempo atrás asesinaron, hicieron desaparecer y lanzaron al mar a miles de compatriotas luego de secuestrarlos y torturarlos durante los 17 años de dictadura.
Nunca como hasta entonces el crimen había sido tan organizado, planificado y ejecutado, protegido por un régimen de terrorismo de Estado que contaba con la ayuda de los medios de comunicación manipulados por la oligarquía – los mismos que siguen vigente hoy – que hablaban de “confusos incidentes” por los horrorosos homicidios perpetrados a la vista de todos.
Las injusticias están a la orden del día: los violadores de los derechos humanos aparecen entre los privilegiados del actual gobierno que mantiene en evaluación una petición de parlamentarios de ultraderecha para que se les otorgue el indulto y puedan salir en libertad.
El traslado de los reos se convirtió en un espectáculo mediático ante las cámaras de todos los canales de televisión. En Talca nadie sabía de esto, que sorprendió al propio alcalde, autoridades locales y la comunidad en general, temerosa de los problemas que puede ocasionar en la Séptima Región el entorno o los cercanos a los citados maleantes.
La cárcel de La Laguna es una de las más amplias y modernas del país. Fue inaugurada el año pasado y tiene capacidad para 2.300 internos. Es lo contrario de la mayoría de los recintos penitenciarios en Chile, que resultan insuficientes e inadecuados para la gran cantidad de delincuentes que cada día son capturados y enviados a prisión por una temporada o de por vida.
Este complejo de La Laguna está dividido en 14 módulos, algunos de alta y máxima seguridad, cuenta con 1.500 cámaras de televigilancia, sensores de escalamiento, detectores de metales, escáneres corporales y otras tecnologías. Los reclusos permanecen en un régimen de aislamiento, sin visitas y sin comunicación externa.
Con satisfacción el presidente firmó el proyecto de reforma constitucional que es parte de esta agenda, que ha pasado al Congreso Nacional. La iniciativa busca consagrar en la Constitución que la seguridad pública es un deber del Estado, apuntando a la creación de un registro de organizaciones criminales y dando más facilidades para incautar bienes de estas mafias.
Por eso entre quienes quedarán en la cárcel de Talca se hayan integrantes del Tren de Aragua y de diversas bandas internacionales cuyos componentes son autores de diversos delitos en Chile. Se les sindica como individuos de alto compromiso delictual y gran peligrosidad que cuentan a su haber múltiples homicidios, asaltos y robos.
La ciudadanía ha recibido con dudas esta medida incluida en el combate contra la delincuencia que provoca temor en la población. Causa estupor el hecho de que no se haya tocado a los exfuncionarios de las FF.AA. recluidos por sus acciones genocidas, que no se han arrepentido de las atrocidades que cometieron, no han colaborado con los tribunales y en definitiva siguen siendo un peligro para la sociedad.
En Chile hubo un sangriento golpe militar, una pavorosa dictadura y una masacre que costó la vida a muchos compatriotas. Hubo quienes utilizaron el Estado para violar los derechos humanos de miles y miles de personas, lo que el negacionismo de algunos no quiere reconocer.
Cuesta asimilar esta contradicción gubernamental: no se entiende que en una agenda destinada a combatir el crimen organizado y el terrorismo, la población penal de Punta Peuco – que cometió con impunidad tantos delitos de lesa humanidad – se mantenga todavía intocable.
Hugo Alcayaga Brisso
Valparaíso





