Chile al Día Medio Ambiente

Relave de Minera Las Cenizas deja a Peñablanca sin sus pozos de agua potable tras las lluvias de julio

Tiempo de lectura aprox: 4 minutos, 4 segundos

Cerca de 700 habitantes de Peñablanca, en la comuna de Cabildo, permanecen desde fines de julio sin utilizar el agua de sus pozos de abastecimiento habitual, luego de un vertimiento desde el Tranque 4 de Minera Las Cenizas durante los temporales. Organizaciones territoriales exigen análisis independientes de las aguas y medidas urgentes para proteger a la población ante un problema que ya había registrado un episodio similar en 2024.

Una nueva emergencia ambiental mantiene en alerta a los habitantes de Peñablanca, localidad rural de la comuna de Cabildo, provincia de Petorca, en la Región de Valparaíso. Desde fines de julio, unas 700 personas no pueden abastecerse normalmente de los pozos utilizados por su sistema de Agua Potable Rural (APR), después de que las fuertes lluvias provocaran un vertimiento desde el denominado Tranque 4, perteneciente a Minera Las Cenizas.

Según denuncian vecinos y el Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT), durante los temporales material proveniente del depósito bajó durante la noche por la quebrada Chinchorro en forma de una mezcla de pasta, agua turbia y sedimentos. El material habría alcanzado posteriormente el río La Ligua, relacionado con las fuentes de abastecimiento hídrico del sector.

Trabajadores de la minera, sostiene el comunicado difundido por las organizaciones, habrían explicado a habitantes de la zona que se trató de un “despiche”, es decir, una descarga realizada para disminuir la presión sobre la instalación y evitar un eventual daño estructural de sus muros. De acuerdo con esa versión, la maniobra habría sido coordinada con Sernageomin.




Sin embargo, para los habitantes de Peñablanca el problema central no es solamente determinar cómo se produjo la descarga, sino establecer qué sustancias llegaron a las aguas superficiales y si existe contaminación de las napas subterráneas.

Un episodio que ya había ocurrido en 2024

La preocupación tiene antecedentes. El 13 de junio de 2024 se produjo otro incidente asociado a las instalaciones de Minera Las Cenizas. Según los antecedentes recogidos posteriormente por organismos fiscalizadores, los relaves sobrepasaron piscinas de emergencia y alcanzaron la quebrada Rincón del Chinchorro.

A raíz de aquellos hechos, la Dirección General de Aguas aplicó durante 2025 multas a Minera Las Cenizas por más de 51 millones de pesos.

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), por su parte, abrió un procedimiento sancionatorio —expediente D-176-2025— en el que formuló cinco cargos graves contra la empresa.

Uno de los aspectos detectados por la fiscalización fue que la piscina de aguas recuperadas de la planta de espesado del Tranque 4 tenía dimensiones y capacidades inferiores a las contempladas en su evaluación ambiental y operaba con una revancha —el margen disponible entre el nivel del contenido y el borde de la instalación— menor a la autorizada.

También se detectaron diferencias entre el sistema efectivo de manejo de aguas lluvias y aquel que había sido declarado en el proyecto sometido a evaluación ambiental.

Especialmente relevante para los habitantes fue el análisis de las aguas del río La Ligua. De acuerdo con los antecedentes citados en el comunicado, la SMA estableció que se habían registrado excedencias temporales de los límites permitidos para aluminio, cobre, manganeso y plomo, contradiciendo las afirmaciones iniciales de la compañía y dando sustento a las denuncias realizadas por la organización local No Más Relaves.

Como parte de las medidas adoptadas después de ese procedimiento, la empresa debió ejecutar modificaciones en sus instalaciones y comprometió protocolos de emergencia y otras acciones dentro de un programa de cumplimiento que se extendería durante 2026.

El nuevo episodio de julio vuelve, por tanto, a poner en cuestión la seguridad del sistema.

La SMA ha iniciado una nueva investigación para establecer las circunstancias y consecuencias de lo ocurrido durante las últimas lluvias. Paralelamente continúa en tramitación una demanda por daño ambiental presentada en 2024 por dos familias del sector contra Minera Las Cenizas.

Cuatro sistemas de APR bajo preocupación

La emergencia no se limita a Peñablanca. Según el comunicado, también se encuentran afectados o clausurados preventivamente sistemas de APR correspondientes a La Higuera, El Carmen y Valle Hermoso, localidades de la provincia de Petorca.

En Peñablanca, mientras no existan resultados que permitan descartar contaminación de las aguas subterráneas y del río La Ligua, el abastecimiento se está realizando mediante las cañerías construidas anteriormente por el proyecto de Aducción del sector Alicahue, utilizado para alimentar otros sistemas rurales.

Los habitantes reclaman, sin embargo, información oficial y análisis que acrediten la calidad del agua que actualmente reciben.

Además, sostienen que recurrir prolongadamente a este sistema alternativo representa un costo económico importante para la comunidad.

Las organizaciones locales cuestionan también la respuesta de las autoridades. El comunicado señala que esperan resultados y antecedentes sanitarios de la Seremi de Salud de Valparaíso y critica la falta de medidas del alcalde de Cabildo, Patricio Aliaga.

Un relave que continúa representando un riesgo

El Tranque 4 habría comenzado a funcionar alrededor de 2007 y dejó de recibir material hace aproximadamente tres años. Allí permanecen residuos derivados del procesamiento de cobre sulfurado destinado a producir concentrado de cobre mediante flotación.

Para los vecinos, que el depósito ya no se encuentre en operación no significa que haya desaparecido el peligro.

No Más Relaves exige el retiro del material acumulado y advierte que un accidente de mayor magnitud podría tener consecuencias severas para las viviendas, la agricultura, los animales y las fuentes de agua del sector.

Existe además una preocupación especial por las dificultades que implicaría una eventual evacuación. En la localidad viven adultos mayores, personas enfermas y habitantes con movilidad reducida que podrían quedar expuestos en caso de una falla estructural de mayores proporciones.

Las organizaciones territoriales sostienen que, en el ámbito municipal, el concejal y profesor Sebastián Carvajal ha acompañado sus demandas. También han recibido apoyo de Fundación Humedales y de la diputada Sofía González, quien ha planteado la necesidad de establecer un amplio perímetro de protección para las familias que viven próximas al depósito.

Minera Las Cenizas y las demandas de fiscalización

Minera Las Cenizas posee operaciones en Cabildo y Taltal. Su directorio está encabezado por Juan Ignacio Langlois, como presidente, y Rodrigo del Fierro, como vicepresidente.

El comunicado cuestiona además la relación de la compañía con organizaciones y habitantes del sector mediante aportes y donaciones, señalando que estas prácticas han contribuido, a juicio de los denunciantes, a minimizar públicamente los riesgos asociados al relave.

Frente al nuevo episodio, No Más Relaves está realizando gestiones ante distintos organismos para exigir fiscalización, información sobre la calidad del agua y una solución definitiva para el depósito.

El Movimiento por el Agua y los Territorios expresó su solidaridad con los habitantes y pidió una intervención urgente de las autoridades regionales y sectoriales.

Para la organización, el caso de Peñablanca refleja un problema que se reproduce en numerosos territorios afectados por depósitos de relaves: pequeñas comunidades rurales deben enfrentar instalaciones mineras de gran escala sin disponer de recursos técnicos, jurídicos y económicos equivalentes para fiscalizar sus impactos y defender sus fuentes de agua.

En Peñablanca, mientras se esperan los resultados de las nuevas investigaciones, el problema tiene una expresión mucho más inmediata: alrededor de 700 habitantes continúan sin poder confiar en los pozos de los que históricamente han obtenido su agua.

Autor



  1. O sea esta pobre gente, fuera que desde hace años ser robados por el tipo de Petorca, ahora ya les envenenan su poca posibilidad de agua potable…el modelo triunfa sin duda, donde no importa el ser vivo, sino el extractivismo que dé muchos réditos gananciales…una vez más es una desgracia este sistema donde que un país tenga riquezas se convierte en una desgracia para sus habitantes, y mucha ganancia para los que la provocan…Es ahí donde el ciudadano puede preguntarse, el para qué hay estado, para qué sirve votar cada cierto tiempo y toda la parafernalia que se hace de ello proyectando esperanzas que luego son traicionadas rápidamente con la triste realidad, de que el famoso voto no sirve para nada, manda el poder del dinero. Sobre todo que el habitante lejano de lo que es el poder centrado en la capital, es aún más ninguneado e invisibilizado como dicen ahora, donde se crean a cada rato verbos en lugar de decir todo simplemente, que no eres visible con lo que ello implica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *